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28/3/09

Adiós blog

No, no os asustéis, no pienso dejar el blog por desgracia vuestra. Lo que pasa es que hoy he tenido una pesadilla, una de esas que te recorre un frío sudor por la frente. Y no se trata de monstruos, ni de arañas con cuarenta patas ni de yo desgraciando mi frenillo. Se trata de la desaparición de mi blog.

Yo estaba en mi casa, como siempre en mi habitación. No enfocaba bien las imágenes pero la historia la pude transcurrir fácilmente. Estaba hablando con mis amigos por messenyah y mi madre me llamaba desde el salón. Fui hacia ella y le pregunté que sucedía. Ella no estaba en el salón pero aún así, seguía escuchando su voz. Empecé a dar unas cuantas vueltas por la casa, seguía su voz murmurando pero yo no encontraba el sitio de donde salía. La voz paró y me quedé quieto.

Pasaron un par de minutos y escuché un fuerte ruido que procedía, esta vez sí, de mi habitación. Fui corriendo hacia allí y me encontré en la pantalla de mi ordenador, mi blog cambiado de diseño etc, y una videollamada puesta. Miré quién era y una niña me miraba desde allí. No supe descubrir quién era, pero ella no dejaba de decirme que ahora el blog le pertenecía y que no volvería a tenerlo nunca más.

Por razones que desconozco, tampoco podía crearme otro ni podía tocar nada del ordenador. Estaba bloqueado y yo empezaba a aterrorizarme. Estaba asustado y empecé a dar vueltas (otra vez) por la casa. Me sentía impotente y nadie venía a ayudarme. El fin había llegado y yo tuve que decirle adiós a mi blog.

Al despertarme lo primero que he hecho es encender el ordenador y mirar si todo estaba en su línea, y sí, lo estaba. Para que luego me vengan diciendo que mi blog no me importa.

26/3/09

Ensalada time

Llegué del duro viaje. Ese viaje cuyo destino era Futuroscope. Ese viaje cuyo me ha hecho pasar unos momentos muy buenos pero otros momentos muy malos. Sin más dilaciones, empezaré a contaros todo día por día. Que sea lo que dios quiera.

Primer día: Yo ya tenía todo preparado, se acercaba la hora y ya tenía que partir. Antes de salir de casa, me aseguré si tenía todo lo que se había de llevar (más algunas provisiones). Estaba todo aunque siempre me da la sensación que me dejo algo. Salí con mi padre y con la maleta en mi mano y una mochila no muy grande en mi espalda, nos dirigimos hacia el punto de partida. Y claro, la maleta no podía hacer más ruido porque no quería.

Llegamos y no había casi nadie ya que era aún bastante temprano. Mi padre y yo nos esperamos hasta que llegó más gente y allí me puse hablar con ellos. Luego, nos fuimos todos hacia donde ya llegaban los profesores. Allí estuve hablando con mis amigos, comentando que no teníamos absolutamente ningunas ganas de irnos, nos daba una mandra tremenda. Los profesores nos juntaron por los grupos que habían hecho anteriormente y nos fuimos hacia los autocares.

Allí dejamos las maletas y nos subimos al autocar. Yo me senté con mi amigo Jonathan, justo delante mío estaban Juan Carlos y Mateu los cuales les hice la puñeta un rato. El autocar se puso en marcha y yo me puse mi música. Nos dijeron que cada dos horas pararíamos, y así fue. La primera parada era una gasolinera donde mis amigos y yo en vez de ir al lavabo, nos quedamos allí quietos. La verdad es que parecíamos los personajes de Supersalidos. Todos nuestros amigos volvieron, y otra vez al autocar nos metimos. Así consecutivamente, parando cada dos horas. La verdad es que solo dormí media hora.

Al llegar a Futuroscope, ya hasta los cojones de todo, medio sobado, cansado, vimos que eso era una mierda de parque (aún no habíamos entrado). El autocar aparcó y salimos a estirar las piernas ya que las teníamos encartonadas (no nos instalaríamos en el hotel hasta la noche, así que dejamos las maletas dentro el autocar). Nos llevaron hacia la entrada de Futuroscope donde antes de entrar, algunos aprovecharon para hacer sus necesidades. Ya dentro del parque, observamos nuestro alrededor para investigar que había por allí.

Todo era curioso, extraño, pero aún así, molaba. Nos dirigimos hacia el restaurante donde comeríamos y era de lo más extraño (sí, allí todo era raro).

Un restaurante hoygan

No sabíamos lo que nos esperaba

Aunque yo sabía que sería algo parecido a mierda. Y lo fue, un auténtico asco, y tan asco que me salió una alergia. Al caso. Entramos en el restaurante y nos sentamos en unas mesas redondas de diez personas. Era como ya he dicho anteriormente, extraño. Y el entrante nos estaba esperando en la mesa, con una sonrisa de cara a cara, sonrisa que a mi me hizo casi vomitar. Me negué a comer eso.

Se me revuelven las tripas solo de verlo

Luego trajeron más platos cuyo ya no me acuerdo como eran porque la verdad, no salí ningún día (excepto el último) satisfecho del restaurante. Al terminar, nos fuimos al lavabo y luego fuera del restaurante donde nos esperamos unos minutos para que los profesores salieran y así fuéramos a investigar el parque. Yo, mientras tanto iba picando de las provisiones que llevaba en la mochila. Me sirvieron de mucho, menos mal.

Los profesores salieron y empezamos las actividades. Yo pensaba que sería algo doloroso con el dossier, escribir todo el día, pero no, estaba realmente equivocado. Fuimos de atracción en atracción pasando por cines 3D y simuladores de lo más divertidos. Y el dossier, ni tocarlo. Por el camino, aproveché para hacer algunas fotografías.

El día concluyó, se hizo de noche y nos dirigimos hacia el hotel. Eso parecía una prisión aunque no le hice mucho caso. Los profesores dijeron los grupos de habitación, nos dieron la llave y nos metimos allá dentro. Por la noche se montó la de san quintín. No sé cuántas chicas se metieron en mi habitación justo cuando me estaba duchando y al salir me las encontré allí. Era algo parecido a una orgía por no decir que lo era. Al final se fueron por órdenes de los profesores.

Segundo día: Nos despertamos, cogimos la mochila y nos fuimos a almorzar. Allí almorcé un café con leche y un croisant (creo que era lo único bueno de allí). Después de almorzar, nos fuimos otra vez por el parque. Esta vez, después de todas las atracciones que subimos, tuvimos que hacer cuatro cosas en el dossier, pero nada, poca cosa. La comida volvió a ser asquerosa como era de esperar. Menos mal que había tiempo libre, pero tampoco era para tanto, montábamos a las atracciones igualmente.

Pero esa misma tarde me pasó absolutamente de todo. Me salió una alergia por al lado del cuello y los labios se me ensataron. Aún lo tengo pero sufrí de lo lindo. Luego, subimos a una atracción que era como una mano de un robot, y me subí. Y mis cojones se quedaron enganchados en el asiento. Me balanceó de tal manera que creía que me quedaba sin genitales.

Por la noche, como nos habíamos portado tan bien (claro, ningún cani fue ya que todos estaban en Barcelona por amonestaciones o algo similar) nos llevaron a una sala de juegos recreativos llamada "La fiesta". Allí tuve la oportunidad de follar como un loco y, además, un profesor que es realmente genial nos dijo que si teníamos ganas, que lo hagamos. Por la noche, nos hicieron un espectáculo nocturno muy bonito, era como unas ilusiones ópticas.

Al terminar nos fuimos hacia el hotel donde se podría haber producido a saber qué, pero no se produjo porque los profesores no dejaron. Una pena.

Tercer día: Cansado de aguantar al leproso, al pedófilo, zoofílico, hijo de satanás, bastardo hasta las trancas, terrorista llamado Juan Carlos, ese mamonazo que me tiene hasta los cojones, me levanté de mi cama y maldice al mundo. Ya era el último día, y yo tenía que preparar la maleta ya que no volveríamos al hotel y solo la cogeríamos para meterla en el autocar. La preparé y nos fuimos a almorzar. Al finalizar fuimos a coger las maletas y las dipositamos en el autocar.

Tomamos rumbo hacia Poitiers y de allí fuimos visitando distintas iglesias (un coñazo). Luego pasando por distintas calles, entre ellas había un FNAC donde minutos después iríamos, llegamos a la plaza central. Allí (antes de entrar a la ciudad, nos dieron unas bolsas con algo parecido a un picnic, véase a ser un bocata, unas patatas, un bollo y agua) nos dijeron que teníamos dos horas y algo más para ir a nuestras anchas por la ciudad. Los profesores se fueron y yo y mis amigos no dudamos ni un segundo en ir a un Quick que estaba justo al lado. Hacía días que no comía tan bien como allí.

Al salir de ahí, mis amigas querían ir a un centro comercial, y como nosotros somos hombres, nos negamos. Al final empezamos a dar vueltas por la ciudad para ver como era, y acabamos en el FNAC. Una vez dentro estuvimos mirando las tiendas para comprar algo a nuestros familiares. Yo me compré una gorra que es realmente molona y una tontería para mi hermana. Luego mis amigos y yo subimos al piso de arriba, en una tienda donde habían Macs, muchos macs. Fuimos a mirarlos y en uno de ellos, tuvimos la idea más descabellada que se podía tener en ese momento. Pusimos GOATSE. Lo dejamos allí puesto y nos fuimos por patas. A saber quién se habrá encontrado eso y cómo habrá sido su reacción. Encontrarte un par de huevos rojizos no es agradable...

Lo dicho, salimos corriendo e intentamos volver a la plaza central. Pero somos gafes y dimos una vuelta tonta para volver al FNAC, el sitio del cual estábamos huyendo. Por suerte nadie de alrededor sabía nada, así que, ya todos juntos volvimos a ir hacia la plaza. Antes de llegar, nos encontramos con una máquina de condones y mi amigo y yo decidimos comprar unos. Mala suerte, sólo iba con una moneda de dos euros y absolutamente nadie tenía. En fin, llegamos a la plaza y nos esperamos a los profesores.

Llegaron y cada grupo se fue con su tutor. Hicimos una ruta por la ciudad, apuntando algún menú de allí, pidiendo un sobre y una revista, etc (unas pruebas tontas). Terminamos y nos fuimos hacia el autocar. Nos sentamos, y empezó el showtime. Doce horas teníamos por delante, así que era bueno tomárselo en calma. Parábamos cada dos horas y en una de ellas paramos en un restaurante algo romántico por así decirlo. Comí algo mejor, pero solo algo. Terminamos y volvimos al autocar. Y así consecutivamente, parando hasta finalizar el trayecto.

Bajamos y me pasó algo el cual quise matar a todo lo que me pasaba por delante. Volví a ser el gafe de turno. Cogí una maleta que no era mía. Pero no porque yo me confundí, sino porque era la última que quedaba y la mía ya la habían cogido. No tuve ningún otro remedio que ir a mi casa con esa maleta y devolverla el día siguiente al colegio. Por suerte mi maleta estaba identificada y en cuestión de segundos llamaron a casa. Una niña tenía mi maleta. Así que, quedamos a un sitio y nos cambiamos la maleta. Al fin estaba a casa y al fin tenía todo lo mío.

Y aquí termina todo. Me lo he pasado lo suficiente bien como para vivir, y eso lo agradezco. Una nueva experiencia que se añade a mi historial. Os dejo con algunas fotografías. Au revoir.

Habitación donde dormía

Se nota que hacía frío

Intento de masturbación

La historia se repite

19/3/09

Miedo por un momento

En muchos momentos puedes sentirte observado o perseguido. Éste último me sucedió a mi ayer yendo hacia entreno. Yo ya iba de casa preparado, y el lugar donde entreno no esta muy lejos de mi casa, en un minuto o dos llego tranquilamente. Resulta que al salir de casa me cruce con un sudamericano vestido de rapero, un metro y noveinta y tres de altura más o menos, y con unas pintas de miedo. Ni me miró, así que seguí caminando.

Luego de unas cuantas zancadas, miré hacia detrás y lo tenía allí. Yo normalmente, suelo pensar que me siguen pero la mayoría de veces no lo hacen. Acelero un poco el paso y me vuelvo a girar. Aún estaba allí y cada vez me estaba poniendo más y más nervioso. Giré una calle hacia la izquierda para dirigirme a entreno. Me vuelvo a girar y veo que ya no está, dejo de estar nervioso. Pero segundos después me vuelvo a girar para asegurarme y veo que vuelve a estar allí. Llego a otra calle y giro a la derecha.

Aún lo tenía detrás, y lo peor de todo es que no había gente alrededor mío. Estaba completamente solo con un gamberro detrás mío. Y le oigo hablar. No me giro, hago como si no lo oyera. Escucho y claramente se dirige hacia mi. Decía algo parecido a: Eh tío, ven aquí que quiero hablar contigo. ¿Vas a fútbol? (acelere mucho más el paso) Eh va, tío, ven un momento, que no te voy a hacer nada chaval.

Al girar la calle, estaba todo desierto y no tenía otra opción que echar a correr. Lo tenía justo al lado y vi claramente una navaja en su mano. Arranque a correr. Por suerte es uno de mis dotes ya que soy muy rápido. Giro la cabeza y veo que me persigue pero con poca acierto ya que con esa ropa de rapero, muy rápido no podía ir. Yo pensé dar la vuelta a la manzana, y en menos de treinta segundos lo hice. Volví a mirar a mi alrededor y no estaba, así que entré al campo donde entreno. Aún no había nadie de mi equipo, así que me senté en algo parecido en un banco.

Pasaron unos segundos y vi que alguien estaba en la puerta de entrada, era el tío ese. Me volvía a decir que quería hablar conmigo que no me haría nada y que si no venía hacia él, él vendría hacia mí. Por suerte, una mujer apareció, una mujer con unas llaves. Fui hacia ella y le comenté mi situación y me dijo que no me preocupara. Le acompañé hacia una puerta que iba a cerrar mientras escuchaba un grito del tío: ¡Hijo de puta! Al cerrar la puerta me fui donde anteriormente estaba sentado y había un amigo de mi entrenador allí, y el tío de la puerta ya no estaba. Me senté con mi amigo y le comenté lo sucedido.

A él le había pasado exactamente lo mismo. Pero el tío llegó a más y le cogió del brazo. Mi amigo le dijo que le soltara y se fue. Como siempre soy yo el gafe y me pasa lo peor. Ahora que, hice lo correcto. Hacerme el chulo delante ese chaval con una navaja en la mano y con nadie más en el alrededor, no hubiera sido la mejor opción.

El mundo está lleno de mala gente, uno no se puede despistar.

18/3/09

¿Qué?

Una de las cosas que me sacan de mis casillas es la gente que no suele dar la cara. Resulta que hoy, estábamos en clase de Biología corrigiendo unos ejercicios que nos había puesto nuestra profesora días antes. Los ejercicios trataban de las mezclas, las substancias puras y compuestos.

Un amigo mío, lo estaba corrigiendo por órdenes de la profesora, y se había quedado en blanco, no sabía las respuesta. Mi profesora no ha dejado que contestara ya que se notaba que no tenía idea alguna. Ha empezado a hablar, y a decirnos la respuesta. Al terminar, hemos pasado a la siguiente cuestión, y le ha dicho a otra que corrigiera. Esa otra, no estaba atenta y por razones que nunca sabré, habla realmente en un tono muy bajo.

Mi profesora no la ha escuchado y nosotros aún menos. Entonces, intentando que le volviera a responder ha dicho: ¿Qué? Y alguien de la clase le ha imitado, con el mismo tono y algo más fuerte: ¡¡¿QUÉ??!! Era de esperar, que imiten a alguien en tono de burla no gusta en absoluto, y mi profesora se ha cansado. Se ha enfadado y nos ha dicho que quién había hecho eso. Nadie ha respondido, como siempre. Todos se han empezado a mirar, pero nada.

La profesora ha dicho que estábamos castigados, y que no nos dejaría hasta que no saliera el culpable. El culpable no ha salido, pero lo peor de todo es que mi profesora me ha dicho si era yo el que había hecho la burla. Por supuesto que no había sido yo, ni mucho menos, yo no hago esas cosas, es más, estaba sobado. El resultado ha sido dejarnos sin recreo. Recreo, el único momento dentro del colegio que puedo relajarme. Pues no nos podíamos mover de la clase ni levantarnos, aunque si se podía sacar el móvil u otro aparato similar. Yo he hablado con mi amiga Marta, y he aprovechado para twittear desde el móvil.

El patio ha terminado y hemos seguido con las clases. Luego, al finalizarlas, la profesora ha llamado a un amigo, y le ha echado la bronca del siglo. Lo peor es que el era inocente. Se ve que el culpable le había dicho a la profesora que ese amigo inocente, era el culpable. Un lío, pero ha colado.

No sé como acabará la cosa, pero se ve que mañana seguirá el mal rollo. Fujitsu.

16/3/09

Esgrima

Mi escuela sigue con su saga de actividades super guays. Hoy tocaba educación física a las ocho de la mañana. Como todos sabréis, hacer esa clase un lunes a las ocho de la mañana, es tener mala leche, pero por ahora lo llevo bien, y tal. El profesor ha llegado, e iba con un muchacho a su lado y unas bolsas enormes. Yo me lo he quedado mirando, pero no sabía que demonios llevaba dentro, así que he hecho como si nada, y he entrado en el vestuario para cambiarme.

Al salir al patio, me he encontrado mis amigos, que ya habían salido antes que yo, todos sentados en fila, y, delante, ese muchacho tan misterioso. Yo también me he sentado, ya que prefería hacerlo, a esas horas no me sé estar ni de pie. Mi profesor, ha llegado, y ha dicho que hoy haríamos esgrima. Mis huevos le han hecho un corte de mangas al profesor. Llevo desde segundo de primaria, haciendo esa misma actividad, la cual siempre se hace lo mismo.

Podría resumirlo todo en pocas líneas, pero bueno, os explico. Primero hemos hecho el típico ejercicio llamado guardia, ataque y defensa. Todo eso se hace con una espada hecha de espuma (no duele, no mola). Luego de hacer esas tonterías, ha sacado unas espadas que su tacto era similar al de un látigo. Nos ha dicho que cuidado con eso, que dolía. Al fin podía sacarle un ojo a alguien (sí, suelo ser algo bruto con estas cosas. Cuando juego a fútbol por ejemplo, siempre acabo lesionando a alguien)

La mierda ha sido cuando nos ha dado un casco, un casco ridículo, un casco gigante, un casco que al ponérmelo, un olor a mierda y a vómito a penetrado por mis orificios nasales. Un asco, vamos. El ejercicio al fin a terminado, yo, como he dicho, le he hecho daño a mi amiga con la espada y tal, pero por suerte no ha sido nada. Me da miedo mi poder debastador.

Al sacarme el casco, volvía a sentir ese aire tan puro (vamos, contaminación powah), y me he ido hacía el vestuario. La próxima clase volveremos a hacer esgrima. ¿Resultado? Matar a alguien.

26/2/09

Odio mi ascensor

¿Tienes dolor de rodillas? ¿No sabes por dónde vas? ¿Te diriges al colegio, sin ganas de nada, esperando a que pase todo rápido? ¡Tiene solución! Si quieres matar a un ascensor, ven a mi casa, ya verás que bien te lo vas a pasar...

Hoy me levanto, sin ánimos, como siempre. Medio cegato almuerzo, me visto, me arreglo, cojo la cartera, y me voy de mi casa. Todo a un ritmo lentísimo, que el tiempo vale oro y no se tiene que malgastar, hombre. Llego hasta el punto fatídico. Ese punto llamado: Ascensor. Aprieto el botón el cual hace que el ascensor venga hacía mí (ya se sabe, ¿no? Que suba o baje). No se mueve nada. Me quedo unos segundos en silencio, y vuelvo a darle al botón. Nada, sigue sin ocurrir nada...

Vuelvo a picar, y aún que no pase nada, soy cabezota, y le vuelvo a dar al botón. Me rindo, esto no va, me cago en todo. ¡No, no, no! Tengo que bajar las escaleras. Esas escaleras que por la mañana se me hacen tan largas, tan grandes (y eso que es bajada y a mi me va el deporte, pero es que por la mañana, me supera). No, por favor. El día anterior había jugado un amistoso, un partido algo doloroso y acabé con las rodillas algo jodidas. Y bajé, como pude, con el dolor en las rodillas, pero como un campeón, bajé.

Al fin conseguí bajar las 55 escaleras que hay desde mi piso (vivo en un segundo. Sí, soy exagerado pero repito: por la mañana se ve todo peor), y salgo a la calle. Allí arriba está esperando mi padre con el coche, entro y se me queda mirando de reojo. Con una mirada asesina, se me caen los huevos al suelo. Miro la hora y son las 7:57. Llegamos algo tarde...me mata.

24/2/09

El suculento trabajo de EVP II

La cosa ha ido avanzando, ya sabemos más o menos lo que hacemos (algo que entrará en la historia), hemos estado haciendo el storyboard, y falta el guión y algo más. Pero la cosa no termina aquí, y es que hoy me he quedado asombrado. MUY asombrado.

Resulta que todo esto del guión, storyboard, etc, etc, lo hacemos en un dossier que nos ha dado la profesora de EVP. Pues bien, el caso es que hoy cuando ha empezado la clase, ellas nos ha devuelto el dossier (el cual, en la última clase, nos dedicamos a escribir la narración). Cuando nos lo ha devuelto (ya os podéis imaginar la narración como era), se nos ha quedado mirando a mi y a Juan Carlos, y nos ha dicho: Me ha gustado mucho. Hay que joderse. Cuando nos lo ha dicho, se ha ido con una sonrisa en la cara. Mis huevos, ya podían volver a su estado natural. Y todo volvió a su estado natural...ejem.

La cosa pintaba bien, y por lo visto, no nos odiaba tanto, o al menos eso parecía (que las cosas aveces parecen de una manera y son de otra). Luego, se ha acercado a nosotros, y mientras estábamos dibujando en el storyboard, ha empezado a reír. Vamos, que se reía en nuestra cara de los dibujos tan...¿naturales? Le hemos preguntado porque se reía, y nos ha dicho que nada, que se estaba acordando de una cosa. A saber qué.

Pero aún tendríamos más sorpresas. Ha vuelto a pasar por nuestro lado (ya sabéis que las profesoras suelen dar vueltas por la clase), y nosotros dos estábamos bloqueados. Ella se acerca y nos dice: Va, hombre, si seguro que lo sabéis. De alguna forma hacéis vuestros vídeos, ¿no? ¡Flipa, flipa...! Resulta que lee nuestros blogs. La hemos liado parda.

Al final, se ha acabado la clase, y Juan Carlos antes de irse, se ha puesto a hablar con ella. Yo estaba presente a la conversación. Le ha preguntado si había visto los vídeos, y ella ha dicho que sí, que claro que sí. Ahora es cuando pienso: no debería de haber hecho ese vídeo.

Si me estás leyendo, un saludo.

22/2/09

Derrota

El Barcelona perdió 1-2 con el Espanyol en partido liguero disputado en la noche de este sábado en el Camp Nou, el equipo blanquiazul no fue a nuestro estadio a jugar al fútbol vino a armar gresca dentro del terreno de juego para ver si picábamos, sabían que jugando al fútbol no nos podían ganar así que armaron lío y nosotros picamos inocentemente.

El arbitraje fue malísimo, la expulsión no era de Keita pero ni de coña (casi ni era falta), no pasa nada tenemos siete puntos de diferencia que son muchos puntos, ahora en la meseta seguirán tocando la corneta y dirán muchas más tonterías pero ni caso, el de la noche de este sábado no era nuestro partido, tenemos siete puntos que nos permiten fallar por lo menos dos veces más, así que tenemos que gestionarlos bien de aquí al final de temporada.

Nunca podemos caer en las provocaciones de los contrarios, hay equipos como el Espanyol que carecen de fútbol y saben que la única forma de hacernos daño es hacernos faltas y faltas rayando casi la violencia, los árbitros siempre favorecen el juego duro y nosotros de tontos caímos en la trampa, quedamos con diez hombres, con un futbolista menos ya es mucho más difícil sobre todo cuando el equipo contrario tiene la veda libre para ser muy duro sin que el árbitro lo sancione, porque no castigó de la misma manera las faltas de unos y otros, perjudicándonos a nosotros, pero no es el momento de hablar de los árbitros no seamos tan torpes como en la meseta con este tema.

No pasa nada, seguimos siendo ampliamente líderes, ahora no vale la pena criticar a nadie, porque las cosas se están haciendo fenomenal, es cierto que Valdés se equivocó en el segundo gol, es cierto que Guardiola se equivocó en los cambios, pero las personas tienen todo el derecho a equivocarse, como durante toda la temporada está muy acertado en todo.

15/2/09

Agua Fría

No sé por que escribo este post, ni sé las tonterías que me pueden pasar por la cabeza para hacerlo, pero mira, soy así, y es algo curioso. Se trata de que el calentador se apague mientras estés duchándote, y el agua que cae, esté completamente HELADA. Es una situación muy incómoda. Tener la cabeza enjabonada y que tal temperatura te reduzca los músculos (y cojones, porque no), te ves obligado a apagarla.

Llamas a tu madre desde la ducha (o cualquier persona que esté en casa), y después de seis intentos para que te oiga, te oye. Viene con una mala leche y te dice: ¿Qué pasa? y tu le respondes: Se ha apagado el calentador. Ella va a ver si es verdad, mientras que tu te mueres de frío y maldices todo lo que te viene a la cabeza.Minutos después, tu ya estás para aclararte la cabeza aunque sea con el agua fría, y llega tu madre y te dice: Ya está encendido, ya puedes seguir duchándote. Le das las gracias, y te sigues duchando.


Al principio, siempre tarda unos dos o tres minutos en volver a ser caliente, dos minutos que se te hacen bastante eternos. Te aclaras la cabeza, y al fin te quedas a gusto ya que actos seguidos, el jabón empezaba a penetrar por tus ojos. Ya estás aclarándote, pero vuelve a suceder. Vuelve a salir fría y metes un grito. Los cojones u otras partes se te vuelven a encoger. Con los ojos rojos sin ver una mierda, vuelves a llamar a tu madre, al quinto intento otra vez, viene y te dice: ¿Se puede saber que sucede ahora? y tu le dices: Vuelve a salir fría, enciende el calentador, pero enciéndelo bien.


Actos seguidos tu madre va a ver que sucede, vuelve y te dice: Ya está, ahora, no molestes. Joder, yo no pretendo molestar mujer, sólo es que hay un problema, me estoy quedando sin ojos y creo que eso no es bueno. Al final consigues aclararte completamente, sales de la ducha, te secas, te pones el pijama, y te vas a tu habitación. Ya has salido de "un mal trangol" como se diría en catalán, ahora, ya puedes dormir tranquilo.

13/2/09

Hacer esperar

Esta vez no hablaré de lo insoportable que es que te hagan esperar, sino que hablaré de lo contrario, hacer esperar. Hacer esperar, es que la otra persona te desee ver como antes mejor, que tenga ansias de tu llegada. Consigues que piense un poquito más en ti, y si tienes el síntoma de miedo a que te olviden, tranquilo, la solución es hacer esperar. Sí, sí. El otro día me sucedió algo semejante a esto que acabo de contar. Os explico. Había quedado con un amigo a las cinco de la tarde en un sitio de Barcelona llamado "El Molino".

Pero claro, resulta que mi amigo me lo dijo a las ocho de la mañana, y vosotros ya sabréis que me pasa a mi a las ocho de la mañana, ¿no? Exacto, no tengo conciencia. No tengo ni huevos. Yo, para sacármelo de encima cuanto antes mejor, acepté la propuesta, y él se fue tan feliz. La verdad, es que no sabía lo que me acababa de decir, me suponía que era un "Buenos días". Pasaron las horas hasta llegar la hora del patio, donde mi amigo volvió hacía mí, y me lo recordó: "Hoy a las cinco en el
Molino, no faltes, sino te corto la polla". Claro, yo me quedé en blanco, es normal, que te venga un tío y te diga que hoy quedas con él a tal sitio, y a tal hora, pues choca bastante.

A los quince minutos más o menos, ya me había olvidado completamente de sus palabras, y seguí con lo mío (en el colegio suelo pasar de muchas cosas, se puede decir que me paso el día medio zombie). Ya eran la una del medio día, y salimos del colegio para ir a nuestras casas. Era un miércoles, y los miércoles no hacemos clase por la tarde. Yo ya estaba en casa, con el pijama puesto, durmiendo como de costumbre, aunque estaba en el ordenador. Eran las cinco menos cinco, y yo seguía sin acordarme. Y así pasaron los minutos. Miré al reloj, y eran las cinco y media, y algo me vino a la cabeza: "¿Tú no habías quedado con ese tío? Sí, creo que sí...¡OUCH!".


En vez de levantarme y vestirme corriendo, cogí el móvil y lo llame. Tarde. Él ya estaba picando en la puerta de mi casa. Le abrí y con una sonrisa en la cara le dije: "Oh, discúlpame, me había olvidado". Me mandó a tomar por culo y se fue. Por suerte no le tengo mucho aprecio, así que me da igual que este o no enfadado conmigo. Lo bueno es que nunca más me ha vuelto pasar, fue un pequeño despiste sin importancia, algo que quedara en mi memoria. Pero, me vuelvo ha hacer otra pregunta. ¿Por qué espero treinta minutos? ¿Cómo aguantó todo el rato?

Razones para odiar el universo

La profesora de inglés nos dijo que deberíamos hacer un trabajo. El trabajo consistía en hacer un vídeo, como si fuera un restaurante, con el chef, la camarera y el cliente. Yo me junté con mi amiga Claudia y mi amigo Marc. Yo no sabía todo lo que sucedería después de grabar el vídeo, todo lo gafe que llegaría a ser, todo el odio que dentro llevaba y explotaría, yo no sabía, que sería los peores dos días de mi historia. No, no soy vidente, pero me hubiera gustado serlo. Sabría que hubiera sido mejor quedarse en casa y no hacer el trabajo, suspender, con dos cojones e ir tirando. Pero no, repito, no soy vidente, y mis cojones se han caído al suelo, han sido pisados, y desintegrados. E aquí, una historia para no dormir.

Todo empezó una tarde de un lunes (la misma semana en que se tenía que entregar el trabajo. El trabajo se entregaba el viernes), quedamos por la tarde en mi casa para grabar el vídeo. Y así fue, todo normal, todo sobre su marcha. Llegamos a mi casa, con mi amiga preocupada porque mi amigo no aparecía por ningún lado. Estuvimos una hora esperándolo, hasta que después de más de quince llamadas, respondió y nos dijo que enseguida vendría. Y vino. Sacó la cámara, y nos disponemos a grabar. Lo típico, cuatro risas, al principio costaba arrancar (me sorprendí con mis dotes de interpretación y improvisación), pero luego ya fue todo mejor. Terminamos, y me fui a entreno.


Los días siguientes no quedamos hasta jueves. Oh, oh bendito jueves. MUERTE. Quedamos de nuevo en mi casa para editar el vídeo. Aquí ya empezó todo el recital gafe. Mi amigo y yo fuimos hacía su casa, cogimos el disco donde estaba el vídeo y las cagadas que hicimos, y fuimos hacía mi casa. Allí estuvimos esperando a mi amiga (sino es uno, es el otro), pero no apareció, y me envió un mensaje diciéndome que no podría venir. Me vas a comer la polla (SMS con el que le respondí). Vale, yo y mi amigo estuvimos un buen rato editando el vídeo, que si el título, que si lo otro, etc. Bien, todo iba bien, ya lo teníamos hecho. Ahora tocaba guardarlo a mi ordenador. Error, mi ordenador es pura caca. Y pasó lo que me temía, cuando iba al 10% de descarga, se apagó.


Lo estuvimos intentando durante un buen rato, pero se apagaba continuamente (me compraré un ordenador pronto, y si es Mac, mejor), hasta que me desesperé, y me entraron ganas de darle una patada en toda la torre. Lo intentamos aún más, y llegaron las ocho y cuarto de la noche. Mi amigo se tenía que ir, y nos esperamos un momento a ver que sucedía con el ordenador. Se apagó de nuevo. Me puse la chaqueta, y como un misil, me fui a su casa. Allí, con su ordenador algo mejor que el mío, lo editamos, y lo guardamos en un
Pendrive. Pero las cosas no acabarían tan bien. En su ordenador no se veía nada, sólo se escuchaba. Estuvimos rebuscando por ahí, y nada. Ya eran las diez y veinte, y yo ya me fui hacía mi casa (vivo al lado, por suerte).

Hoy, viernes, lo peor de lo peor, el gafe en persona, el cara a cara conmigo mismo. Me levanto a las siete y media (ya iba algo tarde, vivo un poco lejos del colegio), cojo el
Pendrive y tal, y me voy al colegio. Junto a mis amigos, le contamos a la profesora lo ocurrido, y por suerte nos deja tiempo hasta el lunes. Bien, quedaríamos a las cuatro de la tarde en casa mi amiga. Ya eran las cuatro menos cuarto, y mi amigo viene y pica al interfono. Sube a mi casa, y mientras me ato las bambas, le doy el Pendrive. Nos vamos a casa de mi amiga, subimos y insultamos a la madre de alguien. Nos (me) habíamos (había) dejado el disco con los vídeos. Mi amiga nos saca dos bicicletas (TÓCATE LOS COJONES, PERO TÓCATELOS BIEN), y nos vamos en ella. A toda pastilla y por el carril bici (como dos señores buen ciudadanos), llegamos a mi casa, cogemos el disco y nos volvemos a la suya (yendo hacía casa de mi amiga, antes, nos paramos en un semáforo, delante de casa de una amiga. Mi amigo y yo decimos que no nos gustaría verla, y justo cuando se pone en verde, miramos y la tenemos en nuestras narices. Me cago en todo, soy demasiado gafe para vivir. Por suerte no nos vio).

Al llegar, ya todos sudados por ir a tal velocidad por la ciudad, metemos el disco e intentamos editar el vídeo. Nada, su ordenador se bloquea. Ya no podía más, quería matar, desforgarme,
argfs, asco vida. Mi amiga tiene la idea de bajar al locutorio que está al ladito justo, y lo hacemos. Tampoco va, somos (soy) muy gafes (gafe), Llamamos a un amigo, viene y no nos soluciona nada. Llamamos a otro que también vivía justo al lado, y vamos hacía su casa como último y desesperado intento. Entramos, metemos el disco, etc, etc, etc, y en principio no funcionaba, pero yo ya no he acabado de saber como iba la cosa. Me he ido, no podía aguantar más y tenía otras cosas que hacer. Ellos se han quedado allí, y ya me llamaran si tienen algún problema, que lo tendrán, pero yo intento ayudar, eh.

Bueno, que me he ido, y por la calle me encuentro a dos chicas que se ve que les gusto, dios, ahora no, estoy reventado, parece que haya ido a una maratón de estas, dejarme en paz, dolor. Al final, puedo sacármelas de encima y llego a mi casa, me lanzó en el sofá como si fuera una piscina, y adiós muy buenas, Menos mal que no tenía al alcance un cuchillo, porque sino me cortaba las venas. Y ahora estoy aquí, esperando a que me llamen (bueno, en verdad espero que no me llamen y que todo haya salido bien), y por fin a descansar un poco, que me lo merezco, hombre. ¿Que he hecho yo? ¿Eh? ¡¡¿¿Que he hecho yo para merecer esto??!!


PD:Quien se lea esto lo amaré eternamente.

Trabajo de Inglés: Escenas eliminadas

No me suicidé gracias a estupefacientes


PD: Más adelante, pondré más.

10/2/09

La historia del radiador con olor a mierda

Era ya la hora del recreo, las 10:45 de la mañana. El recreo suele durar media hora, media hora donde mucha gente baja al patio para desfogarse. El caso es que yo no bajo para desforgarme. A mi no me gusta estar rodeado de tanta gente, me agobia. Yo estoy con mis amigos en una clase, donde se está realmente tranquilo (en este curso nos dejan quedarnos en clase). Puedo almorzar con total certeza de que no me llegará un pelotazo y mi bocadillo caerá al suelo (situación que le ha sucedido a todo el mundo).

Al entrar a clase con mi amigo Juan Carlos, al lado de la ventana, al lado del radiador, estaban Jonathan, Mateu y Rafa (me sorprende su parecido con GonRa). Hemos ido con ellos. Un buen rato charlando, mirando por la ventana y sintiéndonos superiores porque no nos obligaban a bajar, una olor algo molesto ha empezado a penetrar por nuestros orificios nasales. Era realmente incómodo, y ninguno de nosotros aguantaba más en ese lugar. Primero, uno de nosotros ha empezado a investigar de donde procedía el olor, y hemos sacado la conclusión, de que procedía del radiador.

Hemos seguido investigado, y el olor era a mierda. Estaba muy claro. Hemos mirado el radiador para poder ver dónde estaba la mierda, pero ni rastro de ella. Era una situación extraña, el olor a mierda era cada vez más fuerte, procedía del radiador, pero no había ningún excremento. Nada, al final lo hemos dejado y luego seguiríamos investigando. En otra ventana nos hemos ubicado hasta que ha sonado el timbre. Juan Carlos y yo nos hemos ido para nuestra clase, ya que tocaba Catalán.

Al acabar la clase, todos nos hemos marchado, me he despedido de unos cuantos, y me he ido con mi amigo Jonathan (vamos por el mismo camino). En ese momento, se desvelaría el gran misterio. Jonathan me ha contado, que el olor a mierda no procedía del radiador, sino del zapato de un chico. Hay que joderse, desde las ocho de la mañana con la mierda enganchada al pie, y nadie sin darse cuenta. Aunque sigue habiendo un misterio. ¿Por qué la olor procedía del radiador?

El regreso: Visitas inoportunas II

Ha vuelto mi peor pesadilla, y estoy seguro que ha sido culpa de mi entrenador, que me dijo que vigilara con ella. Fue una mala señal escuchar esas palabras, debería haberme tapado las orejas, pero ya es tarde y no puedo hacer nada al respecto. Hoy, martes, día diez, sobre las cinco de la tarde, salía del colegio, y con unos amigos, me dirigía hacía mi casa. Como siempre, hoy era un día aburrido, e iba a mi casa con la certeza de que no sucedería nada (ya sabéis, merendar-ver la tele-hacer deberes-paja-interné-paja-ver la tele-paja-cenar-paja-paja-paja...que no hombre, que es un farol), y me he encontrado con alguien, cuya persona que vosotros ya sabéis quién es: La señora Paquita.

Ha dado un medio-grito cuando me ha visto, y me ha dado dos besos tan fuertes, que tengo serias dudas si mis mejillas siguen en su sitio. Me ha empezado a contar que estos días no ha podido venir porque ha estado muy ocupada (se supone que hace jerseys, trajes, sombreros...etc), y que estaba muy triste porque quería vernos (la hemos liado parda). La señora, había traído un disfraz para mi hermana de carnaval. Un disfraz hecho a mano por ella. Se supone que el disfraz se trata de la reina del mar. En ese momento, cuando ha sacado el disfraz y se proponía probárselo a mi hermana, he aprovechado y he puesto la típica excusa: tengo deberes. Acto seguido, me he ido a mi habitación.

He estado haciendo Biología, y me he mirado algo de Francés que tengo examen, y además, el día 22 de marzo (creo), me voy a Futuroscope con el colegio cuatro días. Ha pasado una hora y algo (también he perdido un poco el tiempo, quedándome embobado, o simplemente leyendo blogs, con objetivo de que la señora se fuera), y cuando he salido de mi habitación, aún estaba allí, probándole y haciéndole fotos a mi hermana. Me he quedado con una cara de besugo al ver tal imagen, pero no he podido hacer nada y la señora me ha invitado a sentarme en el sofá (como si fuera su casa). Yo he cedido, pobre señora, ¿no? que es mayor (mis cojones).

Luego de otro buen rato (no tanto como la última vez), me ha empezado a contar otra de sus historias. Se trata de cuando ella era pequeña, con nueve años, iba sola por la calle (para ir y volver del colegio). Un día nublado, estaba yendo hacía su casa, cuando se encontró con dos señores de unos cuarenta años. Esos dos, le enseñaron una foto de una chica con el torso desnudo, y le dijeron si quería hacerse ella una foto así (uuuh pederastas, pederastas). Ella negó con la cabeza, y salió corriendo de allí. Nunca se ha vuelto a saber nada sobre los dos penes de esos señores...ejem, bueno, otra anécdota (o leyenda urbana, como diría Patricil) más.

Después de contar todo lo que tenía que contar, nos ha dicho a mi madre y a mí, que ya era hora de irse (¡hace dos horas ya era la hora de irse!), y nos hemos despedido de ella con una sonrisa en la cara. Luego, mi madre y yo, nos hemos mirado, y hemos hecho un suspiro de alivio. Al fin, al fin me la puedo cascar tranquilo podré estar tranquilo.

7/2/09

Creo que me he roto algo

Como ya bien todos sabéis, yo juego a fútbol, y también soy muy gafe. Pues bien, el otro día estaba disfrutando del aburrimiento, buscando fotos. Y me encontré con una, que se me cayeron los cojones al suelo. Por favor, ruego que si estáis mal del corazón, no la miréis. Yo ya he avisado, el que avisa no es traidor:

Hacer reposo, eh

3/2/09

Examen a primera hora

¿Cómo creéis que se puede hacer un examen de Castellano, algo largo, sin saber que había, y a las ocho de la mañana? Sí, habéis acertado: con los santísimos cojones. Hoy me he levantado a las siete y cuarto de la mañana, he almorzado, me he vestido, me he peinado, he cogido la cartera, he bajado a la calle, y mi padre me ha traído en coche al colegio. Yo estaba en un gran sueño profundo, casi no me enteraba de lo que sucedía alrededor. He llegado a clase, he ido hacía mi sitio, y me he sentado.

Cuando he levantado la cabeza por saber que era tal barullo, he podido comprobar que las mesas estaban separadas (sí, por desgracia separamos las mesas cuando hay un examen), y por lógica, he deducido que un papel con título "Control", me esperaba. Yo en aquel momento no era capaz de reaccionar, y me la sudaba un poco ese examen. La verdad, es de Castellano, y aunque aveces sean largos o retorcidos, más o menos se podía dominar.


Ha empezado el examen. Mi profesora los ha repartido, y nos ha explicado las dudas que teníamos. Muy bien -pensaba en aquel instante- ya puedo empezar. Y de tal palo, tal astilla. Empecé a contestar todas las preguntas (eran muy fáciles), a tirón, sin bloquearme en ninguna de ellas. La verdad es que era de los exámenes más fáciles que podía haber puesto. He estado de suerte. A la media hora más o menos, la profesora se ha dirigido a mí, y me ha pedido que le enseñara el justificante, el cual demostrará (se supone) porque falté a clase.


El examen terminó con el sonido del timbre, ese timbre que a mi a esas horas me deja la cabeza hecha un
bombo. Hemos pasado el examen al compañero de delante, y así continuamente, hasta que le han llegado a la profesora. Ha dicho: Espero que haya ido bien. Lo típico que dice una profesora, aunque ella en el fondo sabe que nunca irán bien. Siempre pasa lo mismo. Se ha ido, y entre el barullo de los canis, se han colocado bien las mesas. Yo ni me he movido, porque mi mesa ya estaba colocada desde un buen principio, nadie la había tocado excepto yo, que me había sentado. Al juntarse todo el mundo, he seguido durmiendo, o lo que se suele decir: descansando.

30/1/09

Visitas inoportunas

Yo no le echo nada en cara a la pobre señora que ha venido hoy a mi casa, pero es que a sido muy inoportuna. Me explico. Como ya bien sabéis, ya que lo he explicado en numerosas ocasiones, estoy con la gripe. Vale, pues, hoy a las siete de la tarde, estaba yo tranquilo como siempre, mocándome como últimamente, y pican al interfono. En ese momento, en mi cabeza han pasado mil insultos algo picantes para mencionarlos aquí.

Le pregunto a mi madre que quién era (ya que acababa de abrirle), y ella me responde: la señora Paquita. Tócate los huevos. La señora Paquita (suena a película porno), es una señora de 3º edad, que se enrolla como una persiana, y si te empieza diciendo algo ella, no hay nadie que consiga hacerle callar. A ver, que yo no le guardo ningún rencor, eh, que en verdad es una gran persona, pero parece que mi casa sea la suya.
Estoy escribiendo este post de ella por una razón: se acaba de ir hace tres minutos. Dos horas hablando continuamente con mi madre y conmigo de entremedio, de temas algo aburridos, o básicamente de marujeo, cosa de la que se suele hablar bastante. Lo peor, es que la mujer, me ha pedido que le enseñara mi blog. Sí, no sé quién coño le habrá dicho que tengo blog (supongo que mi padre), y se ha estado riendo un buen rato con las tonterías que digo (la muy zorra cachonda me ha dado una colleja, no sé porque).

Luego la he acompañado al salón para que hablara con mi madre y me dejara en paz, pero ha sido una mala decisión. No sé como, he terminado sentado en el sofá, hablando con ellas dos, de temas que ahora mismo no recuerdo, ya que creo que mi conciencia se había ido a tomar por culo. Pero aún peores cosas estaban por venir. Yo tengo un conejo (conejo que ella no sabía que tenía), y por casualidades de la vida, lo ha visto. Ha empezado a contarme, que de pequeña, tenía conejos, gatos, gallinas, etc. Vamos, una granja. Una noche, su padre mató a un gato que no dejaba de dar por culo, y ese gato, fue su cena. Al terminar, el padre, muy cabrón que era, les dijo a sus hijas si estaba bueno el
conejo, y las hijas contestaron con un ¡Sí! lleno de satisfacción por la buena cena que se acababan de zampar.


Al cabo de unos minutos, el padre confesó que no era un conejo lo que se comieron, sino que era ese gato maloliente que tan poco apreciaban. Las hijas estuvieron vomitando durante un buen rato. Del padre, no se ha sabido nada más desde entonces...bueno, que después de estas historias para no dormir, la señora nos ha dicho que tenía más cosas que hacer. Supongo que será ir a otra casa. Se ha ido, y mis oídos han pedido gracias a Dios al destino. Espero que la señora Paquita, tarde en volver, tarde MUCHO.

Tiritar

Hoy por la noche he llegado a los 39 grados de fiebre, y no me he enterado. Me lo han contado mis padres que entraron a la habitación para ver como estaba, y por lo visto, estaba algo bastante mal. Temblando, delirando. Cuando me he levantado ya me había bajado algo, estaba a 37 y medio de fiebre.

Esto de la gripe es bastante jodida, pero se aguanta porque ya pasará. Mentiría si dijese que no tengo ninguna bolsa de plástico llena de pañuelos. Virus al 100%. Intento ir con cuidado, tapándome cuando tengo tos, etc, porque no quiero engancharle nada a mi hermana ni a mis padres, porque si lo hago, la cosa va a estar chunga. Una gripe no es un resfriado cualquiera.

Otra cosa mala de la gripe es que me he perdido dos días de clase, y ahora tendré que ir enterándome de las cosas que no me he enterado. Y si se ha hecho algún examen, hay que joderse. Cof, cof, cof.

El médico me dijo que me tomará Ibuprofeno cada seis horas, y un jarabe llamado Tosenía, cada ocho horas. El último esta asqueroso, porque negarlo. A mi nunca me han gustado las pastillas ni los jarabes, porque todo lo que esta relacionado con enfermedad, NO es bueno. Aunque lo cure.

¿Qué hora es? Las 13:20...hora de la medicación. Si es que parezco un viejo.

29/1/09

El Post 300


Desgraciadamente no se ha podido celebrar como se deseaba. Y por una sola razón: tengo la gripe. Ayer ya empecé a encontrarme mal y hoy he ido al médico donde me lo ha diagnosticado. En principio quería hacer un vídeo en casa un amigo que todos conocéis. Pero como ya he dicho, la gripe me impide salir a la calle. Debo hacer reposo.


Bueno, pues nada, me da mucha rabia no poder hacerlo, ya que iba a ser lo mejorcito de este blog, pero tendrá que esperar algo más. Igualmente, no me podía esperar a que me desapareciera la gripe aviar para grabar, y no podía esperar más. No me gusta dejar el blog abandonadico.


Pues bien, un centenario más añadido a mi blog, cuyo lo empecé el 25 de marzo. La verdad es que no sé porque hago una entrada cada 100, y nunca lo sabré, aunque mi meta, es llegar a los 1.000 (me queda mucho, muchísimo).He ido creciendo como blogger (algo), y ahora alguien me conoce. Me produce satisfacción ya que hay veces que gente que tiene blog de hace mucho, no es nada conocida. Ahora lo estoy pensando, y creo que me mataréis por los nervios que os produje en el anterior post (algo exagerado), pero a mi ya me han matado muchas veces. Estoy acostumbrado.


Así que, aquí se despide un adolescente de 14 años (casi 15, el 7 de marzo es mi cumpleaños), engripado, y con muchas ganas de llegar ha hacer algo en la vida, y en el mundo blogueril. Gracias por vuestra atención.


PD: ¡Queremos a GonRa!

25/1/09

El gato de mi tía

Ayer fui a casa de mi tía para celebrar el cumpleaños de mi primo. Su casa se sitúa en Canet de Mar, un pueblo bastante grande situado en la costa y a treinta minutos de Barcelona. Al llegar, lo típico, los dos besos a los que estaban allí, el "¡Oh, como has crecido! ¡Oh, estás hecho un hombre!", y luego, a comer.

Estaba todo muy bueno, el aperitivo, la carne, y el pastel. Aunque yo no soy mucho de comer, me quede bien hinchado. Todo iba sobre su marcha, la familia explicando chistes, mi padre metiéndose conmigo sarcásticamente, etc. Ya eran las 17:15, y yo ya estaba jarto de estar en la mesa, y me fui al sofá a hablar con mi primo.

Estuvimos un buen rato dándole al habla, hasta que apareció su gato, llamado "Puça". En algunas ocasiones, ya le había visto, pero nunca le he hecho caso, nunca me ha llamado la atención. Bueno, pues se subió encima mis piernas (yo estaba sentado), y se acomodó. Primero me lo quedé mirando, y él también se me quedó mirando. Fue una imagen para grabarla. Brutal.

Empezó a rascar su cabeza contra mi pantalón, señal de que quería que le acariciara/rascara. Y le rasqué la cabeza. Eso durante un buen rato. Ya estaba cansado de acariciarlo, pero antes de dejarlo, noté un dolor en mi pierna. Me fijé, y era dónde estaban las patas del gato. ¿Habría sacado las uñas?

Me levanté para que así el gato saltará, pero se quedo, como una sanguijuela, en mi pantalón. Conseguí sacarlo, y miré los desperfectos que me había causado. Un agujero en el pantalón, y algo de sangre en la pierna. Será joputa. Encima que le acarició, va y me desangra (algo exagerado). Alomejor era de lo a gusto que estaba, no lo sé, pero lo que si sé, es que uno no se puedo fiar de nadie, eh.

 
 
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