Ya habían pasado unas horas, y los profesores aún no nos había dicho nada. Nosotros nos habíamos aposentado en el ya mítico colegio donde nos guió esa semana, esperando a nuevas noticias con la televisión abierta. Yo, sinceramente lo digo, me lo tomé con tranquilidad. No tuve nada mejor que hacer que ponerme a jugar al UNO (
Después de unas horas, los profesores nos reunieron a todos para avisarnos de lo que habían decidido. Íbamos a coger un ferry que nos llevaría al norte de Francia, y desde ahí hasta Barcelona nos tragaríamos un viajecito con autocar de unas mas de 12 horas. En total, desde que salimos del hotel hasta Barcelona fueron unas más de 23 horas. Olé la madre que les trajo al mundo. Después de comprar todo lo que teníamos que comprar (repito que fue una exageración, ya que no sabíamos cuánto íbamos a tardar ni cuántos días íbamos a estar por ahí), un autocar nos vino a recoger en el hotel, y nos llevó hasta el ferry. Unas 3 horas de carretera para poder llegar y poder empezar dicho viaje.
El ferry era impresionante. Aunque, sin duda, creo que hay de muchos mejores. Pero digo que era impresionante porque nunca me he subido en ferry. Estaba bastante lleno de gente (y de MUCHOS canis, canis ingleses y franceses, eso era el mal), y habían muchas boutiques. Esa era mi oportunidad para poder comprar cosas a mis familiares. Y nunca creía que diría que compré algo balanceándome una y otra vez.
Después de comprar todo (vaya clavada), y después de una hora y media, llegamos a Francia. Sólo fue bajar hacia el parking, meterse en el autocar y empezar unas cuantas horas. Y cuando digo cuantas, digo muchas. Sólo puedo recordar que esa noche no dormí para nada, más bien por la gente que estaba detrás del autocar, que por desgracia yo también, que le hacían la típica putada al que se dormía. Al final fue leve, y yo tampoco tuve muchas ganas de dormir. Eso sí, tenía dos sitios para mí. En el fondo valgo para negociar.
Ya llegamos a Barcelona. Y lo primero que vi al bajar del autocar, fue a una cantidad de profesores sonriendo. Pero una sonrisa de cabrón, de decir: "Sí, ya estáis aquí para que os demos por culo y podáis hacer todo el trabajo que os voy a meter". Y porque estábamos sanos y salvos, hombre, sanos y salvos...
Todo había terminado. Esos fantásticos cinco días ya formaron parte de la historia. De mi historia, de mi cuento, de mi libro. De mi pequeño libro titulado "Corre o Muere". Muchas gracias a todos los que me habéis acompañado en este viaje y gracias a todos que habéis leído éste librillo, este esbozo con todo mi cariño. BIBA Londres.
Ya llegamos a Barcelona. Y lo primero que vi al bajar del autocar, fue a una cantidad de profesores sonriendo. Pero una sonrisa de cabrón, de decir: "Sí, ya estáis aquí para que os demos por culo y podáis hacer todo el trabajo que os voy a meter". Y porque estábamos sanos y salvos, hombre, sanos y salvos...
Todo había terminado. Esos fantásticos cinco días ya formaron parte de la historia. De mi historia, de mi cuento, de mi libro. De mi pequeño libro titulado "Corre o Muere". Muchas gracias a todos los que me habéis acompañado en este viaje y gracias a todos que habéis leído éste librillo, este esbozo con todo mi cariño. BIBA Londres.










