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14/5/10

La Señora del Tren

¿Quién no se ha encontrado alguna vez con aquella humilde señora sentada en el fondo del vagón y con una apariencia más que normal? Muchos de nosotros, ¿no? ¿Y quién no se ha encontrado alguna vez con aquella humilde señora sentada en el fondo del vagón que sólo al verte te mira de arriba abajo y no te saca la mirada, como si te estuviera diciendo "si te sientas ahí te muerdo"? Supongo que a todos vosotros os ha sucedido eso alguna que otra vez, y supuestamente es la cosa más normal que existe. O al menos eso pensamos.

La cosa se complica cuando entras al tren. Está lleno de arriba abajo y sólo ves un asiento, que incomprensiblemente (eso piensas tú al principio, luego la cosa va variando) está vacío con toda esa gentada. Te diriges hacia dicho asiento, pasando entre la gente como puedes, y al llegar, te encuentras con una señora. Una señora con una apariencia muy normal. Se te queda mirando con cara de desafiadora. Piensas que sólo serán imaginaciones tuyas, pero te equivocas. Haces un movimiento en falso y te salta a la yugular sin dudar ni un sólo segundo. Pero por si acaso, que eso no vaya a suceder, le preguntas si puedes sentarte ahí, en ese asiento tan bonito. "¿Puedo sentarme ahí, en ese asiento tan bonito?". Ella asiente con la cabeza.

Quizás son imaginaciones tuyas, y toda la paja mental que te has montado antes, es pura pérdida de tiempo. Pero por cada cotocló del tren pasando por las vías te hace cambiar de opinión. Paso número uno: La señora se dirige a ti y te dice qué tiempo hace y te da a ver su opinión. Lo único que puedes hacer es darle la razón y seguir a lo tuyo. Pero esa pregunta es esencial, puesto que sabrás que te estará preguntando o diciendo cosas estúpidas que no vienen a cuento y que a ti te importan un cojón y medio.

Paso número dos: La señora se vuelve a dirigir a ti y te hace una descripción de las personas que hay alrededor, algo así en general. Cosa que tampoco te interesa pero atiendes a tales explicaciones para no hacerle un feo a la pobre señora. Aunque de pobre tiene poco. Mientras te habla, rollo película, vas escuchando su voz más y más lenta, pierdes la noción del tiempo, todo se te hace más y más pesado. Mientras eso pasa, te maldices a ti mismo por haber ido a ese puto asiento que te está jodiendo la mañana, con lo bien que había empezado con tus magdalenas de chocolate. Ahora bien, no estás escuchando a la señora pero ella sigue hablando como si nada.

Paso número tres: El consejo. El consejo nunca puede faltar. El consejo es algo esencial en nuestras vidas, algo que siempre irá cogido de nuestras bonitas manos. El gran consejo sobre la vida y los adolescentes de hoy en día. La señora se VUELVE A DIRIGIR A TI, y ya te estás cagando en la buena madre que tuvo los santos ovarios de traerla al mundo. Te dice que los adolescentes de hoy en día son demasiado maleducados, que no saben respetar nada, que van a su rollo y que están destruyendo el universo. Toma ya, con dos cojones. Te quedas un poco patidifuso, y no sabes qué responder, pero antes de que intentes hacerlo, ella te pregunta: "¿Tú no serás igual que ellos, no?".

¿Quieres que te diga QUIÉN es igual que ellos? En ese momento sólo quieres llegar a tu parada, pero se hace eterno. Tú le respondes a la señora que no, que no eres de ellos, y piensas que te deje en paz ya, que ya te ha torturado suficientemente como para hacer otra pregunta, que acabaría con tu vida. Pero sí, hay otra pregunta. Paso número cuatro: La señora te pregunta cuál es tu parada. En ese instante piensas que la señora quiere irse contigo y convertirse en tu abuela, contándote su vida hasta cuando vas a cagar. ¿Para qué una revista? Tienes ahí a la buena de la señora.

Es tu parada. Ahí está, lo informan, tienes la victoria en tus manos. Se abren las puertas, ya puedes salir. Pero no antes sin que la señora haga algo. Paso número cinco: Te da dos besos y te dice que "a ver cuándo nos volvemos a ver". Sonríes. Asientes. TE VAS.

19/3/10

Del día que ví las estrellas

Ya que me gusta el deporte y lo practico mucho, sabía que estas cosas pasan. De hecho ya me había sucedido en más de una ocasión lesiones como la que tuve ayer. Pero no en el mismo ''escenario'' que el de ayer. Si hay cosas que duelen, lo que más duele es lesionarse de la forma que lo hice yo. Pero no hablo del dolor que sufrió mi rodilla, sino del dolor psicológico por todo lo que viene después.

Estaba en Educación física (clase que me gusta), participando en un juego. Éste consistía en coger con la mano una pelota e ir al otro lado del campo. Yo decidí (mala elección) empezar a correr todo el campo y llegar al otro lado (ya lo había hecho antes), pero un mal gesto, al intentar regatear al que me cubría, me jugó una mala pasada. Pisé mal y noté cómo la rodilla me hacía el típico sonido: "Crec". Noté cómo me subía hacia arriba. El dolor fue intenso y tuve que estirarme. Me pusieron hielo y una crema, cosa que de poco puede servir (el hielo sí, ya que tenía la rodilla hinchada).

Me hicieron un papel para la mutua y me fui hacia allí. Después de examinarme la rodilla (vaya forma de examinar) y de hacerme una radiografía, se llegó a la conclusion que tenía un esguince de ligamento cruzado anterior y hinchazón en el menisco. Vaya, que suena muy mal. Por suerte hay lesiones que son mucho peor. Luego me pusieron un vendaje reforzado con otro de escayola para tener bien tiesa la pierna. Soy un pata-palo.

No es muy oportuno. La verdad. Uno se viene abajo. Entrenos, partidos, un viaje pendiente que tengo, las jornadas esportivas ... Aunque siempre dicen que es bueno tomárselo con humor. Mis cojones.

12/2/10

Sí, pero no

Entro en la sala. Bastante luminosa, por cierto. Observo mi alrededor. Era la primera vez que entraba allí, estoy nervioso. No sé lo que me van a hacer, espero con impaciencia sentado, o más bien, medio estirado. Llega el personaje que estoy esperando. Me saluda, me dice que cómo me va todo, que esté tranquilo que esto se pasará en un momento. Le hago caso e intento relajarme pese a que se me hace un poco difícil, pero lo consigo. El señor aproxima algo que tiene en sus manos hacia mí...Y empieza la fiesta.

Así fue, pues, cómo empecé con los brackets. Sí, historia ¿aburrida?, ¿normal como cualquier otra?, pero forma parte de la mí y he sido yo quien lo ha vivido. Fue jodido y ha sido jodido y molesto llevar tales aparatos durante, se puede decir, dos años, pero la satisfacción de terminar con ellos, de haber seguido las pautas que te habían marcado, no tiene precio. Bueno, sí tiene, y bastante caro, por cierto.

Hoy llevaba una sonrisa en la cara. Pues muchas cosas han pasado por ahí, y la mayoría de ellas han sido dolor y molestia. Cada un mes debía ir al dentista, a que me hiciera revisión, a que me mirara cómo iba tal cosa. Y cada mes me apretaba los aparatos un poquito más, no sé si por mi bien, o que él era un cabrón. Pero creo que la segunda es más cierta. Yo lo sé como nadie. Yo muy tonto, pensaba que eso iba a durar poco, que se me iba a pasar rápido y que iba a ser un visto y no visto. Ingenuo fui yo. Demasiado lento me ha pasado.

Como bien decía hace poco, hoy iba con una sonrisa que se me salía de la cara y hacía loopings, hoy iba a terminar con todo. Al llegar en la consulta, al sentarme, veía que la pequeña o gran victoria estaba ahí delante. Pero bien sabía que cuando me lo quitaran, la cosa no terminaba. Así ha sucedido, cosa fuera, algo de dolor, y para casa. Pero para casa con otros aparatos quita y pon. Y son MUY jodidos. Chapeau al que me entienda hablar.

11/2/10

Bailar pegados, es bailar

No soy mucho de salir. De salir en general a estas discotecas para adolescentes donde lo único que se respira es sudor a polla y pestazo a mezcla de aliento de dragón de todos los espécimenes que están ahí en busca de contacto físico. Porque sí, a estos sitios muy poca gente se va a divertir sin tener que encontrarse lefa en los asientos por muy desagradable que suene. Hormonas cantando: ''¡Queremos contacto!''.

En estos sitios, por mucho que le duela a quien lo esté leyendo (que sepáis que generalizo mucho y lo digo porque es lo que yo veo, que ya sé que hay de todo), nunca me ha pasado por la cabeza ir. Estoy en lo cierto. Ya soy suficiente gafe como para ir a tal sitio y llevarme el epic fail de la tarde. Y aún peor si voy con Juan Carlos y con sus ocurrencias. Nos echan a hostias fijo. Y no es broma.

También es cierto que yo veo más de fuera que más de dentro, pero sólo hace falta ver las caras de todo el mundo al salir. Es imposible saber dónde tienen el ojo derecho ni el ojo del culo, porque las dos cosas las han perdido por el camino. Y si pierden y manchan todo esto, ¿quién lo limpia? Vaya, ¿quién es el desgraciado, o la buena persona que entra a la sala con ese pestazo, con olor a satanás después de purificar su alma, para limpiarla? Que me lo presenten que le hago un monumento. No me gustaría estar en su sitio.

Pero por muy desagradable que suene todo esto, puede ser diferente y que yo me esté equivocando. Lo más posible es que deba tomar la decisión de entrar a tal sitio. Pero con un chubasquero. Ya sabéis...

25/1/10

No estoy para nada, enfadado

Lo cierto es que tengo un odio bastante concentrado en las personas que dicen que 'no estoy enfadado para nada', que 'no me pasa nada'. La verdad, son cosas que por razones u otras, me hacen rabiar, digamos, bastante.

Posicionémonos: Estás delante de esa persona y comentas algo. Parece que no le ha acabado de gustar mucho y se pone seria o frunce el ceño. Vale, muy bien, ahora no sabes qué decir o qué hacer. Esa persona se queda callada y mira hacia delante o hacia abajo. No sabes si preguntarle qué le pasa, ya que si está molesta, igual tú le acabas de molestar. De hecho, es un saco de dudas y lo único que haces es dejar pasar el tiempo, pensando y mirándole de vez en cuando para ver su expresión. Silencio incómodo


Seguimos: Esa persona sigue sin decir nada. Ya te estás cansando de tanto silencio y procedes a preguntarle su estado de ánimo, si está bien, si algo le ha molestado. Pero, como era de esperar, su respuesta es la más temida: No me pasa nada. ¿Y qué demonios haces tú en ese instante? ''Oh, vale, pensaba que sí...'' ERROR. Aquí se va a desatar una pequeña discusión. Él se va a poner a la defensiva y te va a preguntar por qué pensabas eso. Tu respuesta es sencilla, porque lo pensabas, vaya. No termina la cosa, no.

Ahora la otra persona se ha ofendido. Dice que para qué pensabas eso, si está como siempre y punto. Ahora si que no vas a conseguir nada, así que igual es mejor callado y seguir adelante, por tu bien, ya que esa discusión se podría alargar bastante y así te pasarías más de un día. Que hablando de días, al día siguiente, a esa persona lo más seguro que ya se le habrá pasado. Vale, sí, pero la situación ya se ha pasado y ha sido incómoda.


Que exterminen a los humanos ya.

30/12/09

Otro año más

La verdad es que cómo ya he dicho en muchas ocasiones, el tiempo pasa volando. Hace nada estaba escribiendo sobre cómo me fue el año, y ahora estoy aquí, de nuevo, casi a la misma hora que ese mismo día. Escribiendo casi lo mismo, casi las mismas experiencias y los mismos sentimientos que el año pasado. Pero todo es un casi, porque me han pasado verdaderamente muchas cosas en 365 días.

Cosas como comprender mejor a la gente y saber dar consejos. Éstas dos son las que me han traído hacia un camino mejor. Pero pese a todo, a lo largo del año, aunque las cosas mejoraran, no todo está en su sitio. No todo es tal y cómo lo quiero, no todo se acerca a ése deseo. Pero me aguanto cómo un campeón, y no hay más remedio. ¿Estoy triste? Sí, lo estoy, pero no por eso voy a derrumbarme y decir que mi vida es una verdadera y horrenda mierda.

En el tema deportivo, ha sido lo mejor de todo. El Barça lo ha ganado todo, las seis copas, y yo con la selección cada día he ido a más. Me siento más fuerte y más rápido, y lo manejo mejor. En el tema académico, terminé un tercero de la ESO algo nefasto e intenté ponerme las pilas para cuarto de la ESO. Y así fue, pese a que me haya rascado un poco lo que viene a ser la bolsa, he sacado unas notas que para mí son buenas aunque mejorables.

Ahora bien, voy a decirlo: Este año ha sido una mierda. Porque sí, lo ha sido, al igual que todos. Lo ha sido porque desde el 2005 lo es, y hay que seguir la tradición. Aunque también puedo añadir la participación de Iván, que ha hecho de esta mierda, un buen jardín de rosas (toma ya, qué poético y romántico).

Así que toca pedir un deseo por cada uva con la que me atragante. Porque yo lo valgo.

16/12/09

Satisfacción

En la vida de un estudiante, no hay mayor satisfacción que recibir las notas del trimestre, y ver que el esfuerzo depositado en ello es más que sobresaliente. Aunque siempre hay excepciones. Excepciones cómo la gente que no hace absolutamente nada, y aprueba todo. Ese es el gran misterio.

Yo, simplemente, he ido de mejor a peor. Hace años era el "superdotado" (cosa que mi madre sigue con esa idea firme, aunque se ve que no lo exploto...Cosas suyas) de clase, y poco a poco, con el tiempo, me he ido deteriorando. Es extraño, porque en los tiempos que era un espécimen cani, sacaba buenas notas, y ahora que soy...Bueno, que soy lo que soy, voy a peor. Pero es una cosa que igual no me preocupa mucho, porque sé que si me miro lo que tengo que mirar, puedo aprobar.

Aunque satisfacciones, las he tenido hoy. Porque pese a las cosas que diga, yo tengo más que una mínima preocupación por los estudios. Porque quiero llegar a ser lo que quiero llegar a ser, y poco a poco, igual me estoy centrando. Que digo igual, no sé lo que se espera de mí. A carne viva. No digo más. Pero pasando la pelota al otro jugador, lo mejor es ver la cara de la profesora y del alumno. Cara a cara, viendo sus decepcionantes notas. Yo me río, qué quieres que le haga. Aunque luego cuando me toca a mí, la sonrisa la tiene su puta madre.

Hay caras y caras. Las de decepción, la mirada al suelo todo el rato y el "Sí, ya, vale...". También hay las de indiferencia, cosa de alguien que yo me sé. Esas son las mejoras, ya que no sabes qué demonios le está pasando por la cabeza. Si le gustan, o no le gustan. Todo un misterio. Y las últimas y quizá no tan vistas, las de alegría. Ves a la persona sonriendo mirando todo el rato a la profesora. Destrucción, sí.

Pero bueno, que Dios no pille confesados.

14/12/09

Un SMS vale más que mil palabras

Vaya tú por Dios, que me da por mirar mensajes en clase de religión con la puta fresca. De hecho, sus propios mensajes. Pura curiosidad. Abro el móvil y voy a la bandeja de entrada. Ha llegado la hora de saber qué barbaridades me ha enviado el cabroncete. Hacía meses que no los miraba, y no me acordaba absolutamente de ninguno. Lo peor de todo (a parte de su texto, obviamente) es a la hora que han sido enviados.

Son los típicos mensajes para joder, que te pillan en el peor momento. Cuando el móvil te suena en algún lugar en silencio, y todos se te quedan mirando, pidiendo explicaciones. Esos son los que joden y los que más he recibido. Pese a todo, creo que son dignos de ver, así que aquí os lo dejo:

  • Hijos de puta (23:35 h.)
  • Deja de colgar, mamón, y dime qué había de Sociales (2:20 h.)
  • 89 euros de factura. Nada más que añadir (22:50 h.)
  • Como no vengas te crujo (15:57 h.)
  • Dos navajas, una escopeta, una vagina en lata y un dios mitológico. Lo de siempre (23:34 h.)
  • Yo un pene de goma. Por cierto, ¿a qué hora se entra? (23:42 h.)
  • ¡Que alguien me muerda el ano! (23:43 h.)
  • Clava que te clava la sombrilla (9:52 h.)
  • Clavo que te clavo la sombrilla. Hoy he soñado con la profe de Francés. CHAN, CHAN... (12:19 h.)
  • El Lolo acaba de reírse, lo oigo desde aquí (18:26 h.)
  • Pene viscoso (18:27 h.)
  • Mon cheri (22:48 h.)
  • ¡Juas! Eres débil (4:06 h.)
  • Pene suculento (3:47 h.)
  • Te voy a matar mucho. Ya sabes por que. Ano (5:41 h.)
  • Soy Dios y lo sabes (3:33 h.)
  • Estoy acabando el guión, por lo que me debes amar y mamar el pene (21:29 h.)
  • ¡He acabado el puto guión! ¡Yeah! Ahora hacer los últimos retoques, que me digas tú qué tal y...¡RODAR LA PELI! (En Honolulú) (5:22 h.)
  • Sóc lo coc, i te menjaré...Buuuh... (3:07 h.)
  • Lo que como me lo gano con el lomo (4:32 h.)
  • Tengo la chorrita saladita (3:26 h.)
  • Voy a hacerme una paja. Sí, sí, no me mires con esa cara... (9:09 h.)
  • Mi padre ha muerto de cáncer anal. Otra vez (16:04 h.)

Ahora ya sabréis las razones por las cuales lo odio. Mucho. Así que llamad al ejército, hoy tenemos guerra.

PD: Las frases han sido una elección, no son todos los mensajes.

23/11/09

Maniático con el tiempo

Cada vez que pasan los días, me hago más maniático con el tiempo. En mi casa, no dejo de mirar el reloj, cada dos por tres, para saber la hora que es. En el colegio, igual, con el móvil. No sé qué me pasa pero es una necesidad ver la hora que es. Pero no es que me preocupe que el tiempo vaya muy lento, sino que es todo lo contrario. Cualquier día y cualquier lugar.

Todo va muy rápido, muy acelerado. Cuando tenía unos años menos, era todo el contrario, todo se me hacía lento y 60 minutos (por ejemplo) para mí, era una eternidad. Ahora no, ahora todo eso se convierte en nada. Si me hago ilusiones para ir a algún sitio, cuando ya esté, pasará volando y no habré disfrutado absolutamente de nada. Su puta madre, ¿eh? Su puta madre.

Pero ante todo, me paro a pensar. ¿Quién inventó el reloj? Estaríamos mucho mejor sin él, sin preocupaciones y con el sol poniéndose a la hora que le corresponde. Que a las seis ya es de noche y como ya bien dije, los canis salen al acecho.

Y no digo más porque no quiero.

21/11/09

Relaciones

Últimamente no entiendo lo que está sucediendo. Parece que casi todo el mundo se ha puesto de acuerdo. Ahora ir por los pasillos del colegio es igual que ir por un pasillo de un club de carretera. Ahora ir por los pasillos es encontrarse lleno de adolescentes magreándose brutalmente, sin vergüenza alguna, con todo el descaro del mundo. Besándose, subiéndose encima del otro, medio follando, vaya.

Las relaciones entre adolescentes parece que van a saco más que nunca. Es difícil encontrarte a alguien que no esté follando (servidor), y ahora los que no follan se han convertido en los héroes. Lo otro ya es rutina, ya cansa, hombre...¿Qué? Cansa...¡Qué cansa, cojones! Y no os acerquéis a ninguna jovenzuela, ¿eh? Ya que si viene a darte un beso en la mejilla (aumentando tu nivel de pagafantismo), tiene todas las babas del novio. Porque sí, porque hace medio segundo estaban lamiéndose de arriba abajo.

Ojo, yo no estoy diciendo que esté mal, ¿eh? Que está muy bien esto de tener pareja y de disfrutar con ella. Que yo me alegro por ellos, sí...Por supuesto. Pero sólo digo que es mucha casualidad que diez hombres triunfen el mismo día y acaben con una mujer. A mí me parece raro. Años anteriores la cosa no estaba tan elevada, el porcentaje era más bajo y podías caminar tranquilamente sin ser salpicado por las babas de los demás. Desagradable, sí, pero es lo que hay.

¿Qué pasaría si yo tuviera pareja? Pues que seguramente no estuviera escribiendo esto ya que ni me fijaría en los demás. Estoy en la otra cara de la moneda. Pero lo llevo bien, sí.

Cubierta de gloria

Hay cosas que me preguntaré toda la vida. Cosas inexplicables, que son difíciles de entender o básicamente, es mejor no entenderlas. Te miras a ti mismo y no sabes quién ha creado tal espécimen. La criatura más inocente del mundo, alguien que engaña mucho por su edad. Estoy hablando de una persona que conozco (no, no pienso dar nombres, edad ni localización de su casa para ir a pegarle), y que no deja de sorprenderme.

Todo empieza con unas simples palabras, con unos simples hechos. Todo empieza cuando dice que Europa es un estado plurinacional. Cuando dice que un conjunto de verbos, son los verbos, cuando no sabe qué es jerarquía, cuando piensa apuntarse a diferentes sitios que no le pegan absolutamente nada y que lo hace simplemente por hechos inexplicables, ya como he dicho antes.

Aunque aquí no termina todo, ya que sigue habiendo más frases. Se sigue cubriendo de gloria. Se ve que una profesora mandó hacer una redacción de 200 palabras, y la personita preguntó si los puntos contaban (bien visto, sí). Y dejándome muchas más cosas que ya son imposibles de acordar, porque es un día tras otro, minuto tras minuto y segundo tras segundo, yo me hago una pregunta: ¿Por qué aprueba? Sí, supondréis que va a escuela. Pero es que la muchacha va pasando. Otro hecho inexplicable.

Gente como ésta, se gana mi odio eterno. Porque sin hacer nada, sin entender nada, van haciendo más que algunos que se dejan la piel en el intento. Y por eso digo que son preguntas sin respuesta, que el universo debe tener mucha mala leche para crear tal cosa. Quizás es la elegida para destruirlo. Yo aquí ya me hago la película.

Y si Dios existe, que me diga qué cojones le pasaba por la cabeza.

20/11/09

Ya no se puede salir a la calle

Recuerdo hace unos años, que salir a la calle no implicaba ningún riesgo. No me llevaba ningún susto e iba al lugar que quería ir sin dar más de tres sobresaltos diarios. El barrio era más o menos normal, aunque mala gente siempre hay. Pero muy poca, y todo estaba más tranquilo. Yo hasta disfrutaba caminando, disfrutaba yendo a entreno (por poner un ejemplo), y la calle para mí no era insegura (lo era, pero no tanto como años después podría imaginarme).

Pero las cosas cambian y parece que hay algo que atrae a los canis y demás. Ahora uno no puede andar por la calle tranquilamente, ahora uno tiene sobresaltos por el mínimo detalle. Los robos han aumentado considerablemente y las palizas, ídem. Todo viene de una sola calle, del núcleo del infierno, del mal. Es una calle que está justo en medio de lo que viene siendo dos grandes calles. Aún sin saber por qué, ahí se acumula todo.

Pero en estas épocas, ir por la calle significa peligro. Ir por la calle significa cambiar de cera continuamente, y aunque sea la mejor persona del mundo, ya no te puedes fiar. Y es lo que me sucede a mí, que es imposible que me fíe de nadie. Que veo a una abuela, me pregunta la hora, y salgo corriendo (bueno, no tanto).

Y ya no hablemos del metro cuando debo ir a entreno, que a esas horas, es el infierno. Y encima está en el subsuelo, no digo más. Pero vaya, lo del metro ya se lleva desde hace años. Pero lo peor de todo, lo que más me saca de quicio, lo que más me provoca pánico, lo que más me irrita; es encontrarte a un grupito en tu portal, o en frente de él. Es jodidamente incómodo y con esas pintas, nadie se atreve a entrar. ¿Qué haces? ¿Esperas hasta que se vayan? Puede ser una opción incorrecta, ya que se pueden tirar más de dos horas ahí, haciendo el canelo. La cuestión es arriesgar tu integridad física. O llamar a la policía. No, mejor, a la perrera. Ya sabéis...

He dicho.

31/10/09

Peluquerías

Definitivamente, ir a una peluquería significa enterarte de todo. Y más si escoges la adecuada dónde van todas las señoras de una cierta edad, y te tratan como si fueras un niño de cuatro años, ofreciéndote caramelos. Esas señoras son felices yendo a la peluquería, y es que encima, lo hacen con moderación. En otras ocasiones, van sólo para lavarse el pelo, y yo me pregunto: ¿Es que no tienen ducha en sus casas? ¿O es que, simplemente, les produce un placer desmesurado que le hagan un masaje en la cabeza?

Pero si las peluqueras, son mujeres (mayormente lo son, aunque siempre hay excepciones), éstas les dan aún más caña. Sacan tema, uno detrás de otro, y así se pueden pasar toda una mañana o toda una tarde. Yo lo llevo mal, debo decirlo. Con lo callado que soy yo, que vengan a contarme qué les ha pasado por la mañana, que se han encontrado a un gato negro, etc, no me es muy cómodo. Lo mejor de todo es cuando la peluquería es pequeña, que tu culo está rozando con el de otra señora. Sí, fantástico, eh. Te viene el olor a kilos de tinte que lleva en la cabeza, y si lo miras, es un craso error, porque le incitas a que te cuente otra historia.

Aunque no me voy a quejar de cómo me queda el pelo después de que me lo corten, ya que sería otro tema. Aún hay más cosas, no termina aquí. Cuando entras a una peluquería (en mi caso pregunto si va bien para cortarme el pelo, y en verdad no va nada bien ya que está todo a reventar), y preguntas cómo está la cosa, te dicen que te esperes un poco. Sí, sólo un poco, que termina rápido. Te sientas, y dejas pasar el rato moviendo la pierna una y otra vez como signo de nervios. Pero según ellas, queda poco.

Después de dos horas

¿Eh? ¿Por dónde iba? Sí, creo que ya lo habéis entendido. Después de dos magnificas horas esperando, llega un momento que piensas que es mejor irte de allí y volver en otro momento. Craso error. Una señora te coge el hombro, te giras. Te dice que te sientes en una silla que ahora mismo te cortarán el pelo. Pero no sólo te lo dice, sino que además, te coge fuerte el hombro, te arrastra hasta la silla y te sienta. Pero ahora toca esperar media horita más, como buena persona que eres. Hasta que te cortan el pelo. Creo que tu misión ya ha terminado.

Pero, sinceramente, me sigo haciendo preguntas; las peluqueras, ¿cómo se lo montan todo para no acabar muertas al finalizar el día? Bueno, ya hablaré de eso otro día.

23/10/09

No debería salir de casa

No sé por qué salgo si hay lluvia. Pero es que no era una lluvia normal, no, esa lluvia podía terminar con Barcelona entera. Y no exagero, lo juro. Ayer fue un día muy extraño, de esos que sucede de todo en poco tiempo y te das cuenta que ya los tienes de corbata. Ese ha sido mi caso y no es muy agradable. Al igual que no es muy agradable terminar mojado de arriba abajo, como si te hubieras pegado una ducha.

La tormenta empezaba a abundar. Poco a poco hacía más aire y eso provocaba un efecto óptico de más lluvia. Yo estaba en mi casa, y no había tomado atención. No me apetecía mirar por la ventana, no me apetecía ver el día que hacía, y eso que en unos minutos me tocaba educación física. Aunque estaba mentalizado que algo de mal tiempo hacía, no pensaba que tal cosa sería así. Y es que tenía delante de mis narices, un diluvio de tres pares de cojones. Y lo peor de todo, es que no exagero y no soy el único que vive en Barcelona.

Como tonto, me vestí y bajé. Y como más tonto aún, tenía el equipo de educación física en la cartera. Yo pensaba que íbamos a hacer en el gimnasio (que al final no se pudo porqué estaba inundado), pero cuando salí, la cosa no pintaba tan bien. Las calles estaban inundadas, no se veía nada, ni se podía caminar. Pero allí estaba mi padre y su coche. Con dos cojones subí, y me fui al colegio. Al llegar y al entrar, yo pensaba que mis compañeros estarían en el vestuario (añado que ya llegaba tarde), así que crucé todo el patio con agua por los tobillos y al llegar al vestuario, no había nadie. ¡Tócatelos!

Pensé por un momento. Decidí subir arriba, en nuestra clase. Y allí estaban todos. Buena deducción. Con una mala leche intenté secarme como pude y después de un buen rato, la profesora nos dio las gracias por haber ido (éramos pocos), y tuvo la genial idea de llevarnos al aula de ordenadores y no hacer nada. Así fue, no hicimos nada y nos tocamos nuestras ilustres pelotas.

(Vía Jonathan)

18/10/09

La Hipocresía duele

Creo que a nadie le gusta que la gente raje a sus espaldas y luego delante suyo ponga buena cara y le alague. Y creo que tampoco a nadie le va a gustar que se inventen cosas de uno mismo, y aún menos cuando esas cosas son falsas.Pues yo vivo, quizás, un caso semejante. No, yo no intento ser hipócrita, no intento estar en el mismo pote de mierda e intento siempre ser sincero, porqué gracias a ello, he conseguido ser mejor persona.

Hay veces que recibes información a mano de un buen amigo tuyo. Más que nada porque lo ha escuchado por ahí, y ha visto que su obligación era hacértelo saber cuánto antes mejor posible. Pero mejor hablo en primera persona. A mí me revientan estas cosas, y me revientan mucho. Porqué las cosas que dicen de mí son completamente falsas, no hay ni una pizca de verdad.

En ocasiones me siento impotente. Impotente porqué nadie cree lo que yo digo y se dejan llevar por la corriente que se respira en el ambiente. Miles de malas miradas que se clavan en tu espalda como cuchillos afilados. Lo peor del tema es que me duele. Me duele mucho y como la gente tiene su versión, no hacen ni caso. Se piensan que me gusta que así sea, que me lo paso bien y que me gusta hacer daño a una mujer yendo con otra. Aquí se piensan que no tengo corazón y que soy de piedra. Y de la buena, ¿eh?

Pero poca cosa más tengo que decir, ya que como he dicho, por mis palabras no voy a conseguir absolutamente nada, ya que a la mínima de cambio, saldrá algo más sobre mí, algo más que pueda perjudicarme. Sólo para que se diviertan y para que yo pase el día a día con un rostro serio, preguntándome por qué todo va así, qué he hecho para que tenga esta fama, esta mala imagen. Quiero limpiarla, pero se ve que no puedo.

4/10/09

Rotura Fibrilar

Últimamente no he andado muy fino. Ya que me han sucedido distintas cosas, tantas que han terminado con mi fatiga. Y ya la llevaba baja desde principios. Todo empezó con una rotura fibrilar, que es la lesión que más JODE de todas las que existen. Por su duración y por su molestia continua.

Un desgarro o rotura fibrilar es una lesión bastante fastidio para un deportista, ya que supone mínimo 2 semanas de recuperación. La rotura fibrilar supone, como su nombre indica, una rotura en mayor o menor grado de las fibras musculares que componen un músculo.

La causa principal suele ser por un esfuerzo intenso y explosivo que pilla al músculo poco preparado y no aguanta la tensión soportada y acaba rompiéndose. Aunque también una buena contusión puede provocarla. El calentamiento y saber regular la intensidad cuando el músculo está fatigado son factores muy a tener en cuenta para evitar este tipo de lesiones.

Lo síntomas cuando se produce una rotura de fibras es un dolor punzante e intenso, el llamado signo de pedrada. A continuación aparecerá dolor a la contracción y a la palpación, inflamación y hematoma, dependiendo de la gravedad de la rotura. Lo primero ante estos síntomas es parar la actividad, por poca gravedad que pensemos que tenga la lesión, sino podemos agravarla aún más.

22/9/09

El cerdito hoygan

Todos los que tenéis Facebook/Feisbuc/Caralibro, conoceréis el famosín cerdito bipolar. Sencillamente, un capullo integral que te dice cosas para joderte. La mayoría de veces no le da al clavo, pero cuando le da, jode.

Pese a todo, para mí, Facebook/Feisbuc/Caralibro y sus test, etc, son una grandiosa y espléndida mierda. Aunque el otro día, por aburrición más que nada, me dio para darle. Y no me salió el cerdito bipolar, si no el cerdito hoygan:

Esto no es serio

21/9/09

Me gusta/No me gusta

-Me gusta: Los sábados delante la pantalla del ordenador.

-No me gusta: La noche del domingo porque he de mentalizarme que el día siguiente es lunes.

18/9/09

Luz OFF

Lo peor que te puede suceder en una tarde, mientras te tocas las pelotas, es que se vaya la luz. No de tu casa, si no de todo el bloque. Es jodidamente molesto y jodidamente peligroso en algún que otro sentido.

Hay muchas consecuencias, una de ellas es cuando tienes el ordenador encendido y no has guardado nada. Cuando estás escribiendo algo y de repente todo desaparece delante de tus narices. No puedo evitar dar un grito, al menos yo. Luego cuando la luz vuelve ya no tienes ningunas ganas de volver a escribir todo lo que tienes pendiente lo dejas para otro momento, que éste no es el mejor.

Pero a la vez, otra de las consecuencias es tener la PlayStation encendida. En mi caso, viciándome como siempre al PES, justo en un partido, sin haber guardado nada anteriormente. Y se va. Es que se va y no vuelve, ¿eh? ¡Aquí hemos venido a trabajar! ¡Trabajar, trabajar, trabajar!

La luz vuelve a casa y tú, más o menos ya estás más tranquilo. Vuelves a encender todo lo que antes tenías encendido, aunque con un poco menos de ganas porque te han cortado el rollo. Vuelves a tus cosas pero no todo ha terminado en este segmento. Todo se vuelve, de nuevo, negro. La luz ha vuelto a jugar una mala pasada y el ordenador, la PlayStation y demás, se van a tomar por culo.

Odio estas situaciones. Odio que salten los plomos, y no sé si odio más que quiero.

He dicho.

17/9/09

Messenyah, Hotmail y Gmail

-Profesora: Debéis darme vuestros mails, ¿vale?
-Todos: ¿El messenger? ¿El messenger?
-Compañero: Eh, eh, que yo tengo messenger, hotmail y gmail.

-Un compañero gilipollas...O cómico, a saber.
 
 
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