¿Alguna vez pensaste que esto fuera
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26/7/10

Anécdotas de un agujero

En un principio un título así puede divisar distintos puntos de vista. Pero ahora os agradecería que os imaginéis la situación. Estáis de viaje con vuestra familia. Habéis parado a comer un poco y a estirar las piernas. Frase que nunca voy a entender, porque yo mis piernas ya las tengo suficientemente estiradas como para estirarlas más. Después un buen rato comiendo y esquivando todo tipo de avispa o aerodactyl que te encuentres por el camino, llega la hora de partir de nuevo. No sin antes ir a hacer una meadita al baño público, que por desgracia tuya está a reventar.

Te metes en el coche y arrancáis de nuevo. Empiezas a sentirte extraño, algo incómodo en tu tripa. No sabes qué es, pero te da absolutamente igual. Puede que un mal gesto, o haber comido demasiado deprisa, al igual que haber bebido. Pero poco a poco ves que esas teorías no son ciertas y del paso uno "Incomodidad", pasas al paso 2 "Dolor infernal". Ahora viene cuando les llamas la atención a tus padres, aunque con un hilo de voz, ya que si malgastas demasiadas fuerzas puedes terminar mal parado. Sí, les dices que te estás defecando una vez no, 42 veces multiplicado por cuatro, sí.

Tienes suerte, y llegáis a una área de servicio que está cerca. Sales pitando del coche hacia el lavabo pero, mala suerte, está ocupado. Y no precisamente va a salir muy rápido el honorable señor que está dentro sacando a pasear el perrito, que asoma el hocico. Al final sale, y cuando tú entras, un bonito olor a flores penetra en tus fosas nasales dejándote completamente KO. Después de recuperarte de ese derechazo terrible, ves que no hay váter. Es decir, que en el suelo, hay un puto agujero. Así, tal cual. Sin nada más. Ni siquiera con papel. Sólo un simple agujero.

Ya no te duele la barriga, has desbloqueado un logro. "Cómo defecar en un agujero con una puntería más que increíble sin joderte los riñones". Eso sí, por la noche, terminas durmiendo doblado.

24/12/09

Incomprensible

Hay vídeos que son raros de cojones. Yo me los encuentro, y me los miro una y otra vez sin encontrar la respuesta. Y es que no sé cómo suceden estas cosas. Hay algunos que igual sí son previsibles, pero otros te sorprenden. Así es cómo un adolescente pasa una tarde intentando descifrar cómo y por qué ha sucedido tal cosa.

El otro día, Iván me pasó un par de ellos. Con uno grité de dolor y con el otro lloré de risa. Y es que cosas cómo éstas son las que me alegran una tarde. Sí, si tienen más de 500 reproducciones, todas esas son mías.


Desapareciendo a un mundo paralelo




Y se cascaron sus huevos

5/10/09

Contractura Muscular

Ya que estamos en la enfermería, otra de las lesiones que he tenido (las más frecuentes y típicas), fue la contractura muscular. La contractura muscular consiste en la contracción persistente e involuntaria de un músculo. Puede ser causa o consecuencia del dolor de espalda.

En estos casos, la contractura aparece esencialmente cuando se exige al músculo un trabajo superior al que puede realizar, ya sea intenso y puntual -por ejemplo, un esfuerzo excesivo- o mantenido y menos intenso -por ejemplo, mantener unas horas una postura inadecuada-. Por otra parte, algunas anomalías de la columna vertebral o desequilibrios de la musculatura favorecen que unos grupos musculares estén trabajando constantemente más de lo necesario, lo que les predispone a contracturarse.

Eso mismo ocurre cuando falta potencia a la musculatura y se le exige que realice esfuerzos que exceden su capacidad. Por ejemplo, algunos estudios científicos han demostrado que la musculatura paravertebral es simétrica; la del lado izquierdo y derecho tiende a ser similar con independencia de que el individuo sea diestro o zurdo. En pacientes que han sido operados de la espalda, o que han padecido dolores de espalda de forma crónica, la musculatura paravertebral puede atrofiarse hasta en un 80% con respecto a la del lado sano, facilitando un reparto asimétrico de las cargas, la sobrecarga muscular o discal y la aparición de nuevos episodios dolorosos.

En ese tipo de situaciones es fundamental hacer el ejercicio adecuado para cada caso específico, con el fin de contrarrestar esa tendencia y evitar la repetición de las crisis. La contractura muscular causa dolor de espalda por varios mecanismos: La contractura de un músculo activa directamente los nervios del dolor que están en él, desencadenando dolor de espalda.

Además, el músculo contracturado puede comprimir la arteria, disminuyendo su riego sanguíneo. En esa situación se forma un círculo vicioso porque el músculo con menos riego tiende a contracturarse más fácilmente y, además, la falta de sangre activa más los nervios del dolor. Si esa situación se mantiene un período prolongado o se repite con frecuencia, el músculo se contractura cada vez con mayor facilidad. En esa situación, hacer el ejercicio físico adecuado es fundamental para romper esa tendencia.

Y hasta aquí, la lección de hoy.


29/8/09

Personas racionales

Como de costumbre cotilleando interneque, me encontré con otro ¡¿WTF?! de los muchos que pueden llegar a existir. Aunque no sea uno de los más grandes, no sé por qué, sólo de verlo me entra un dolor profundo. Hace días que fue visto por mis ojos, y sigue doliendo. No sé qué tiene, no sé qué tiene...

14/7/09

Ingresado por pulmonía

La neumonía, pulmonía o neumonitis es la inflamación aguda del tejido pulmonar que afecta los alveolos y los tejidos adyacentes, causada por una infección microbiana, por bacterias, virus u hongos, y también por la inhalación de cuerpos extraños, líquidos cáusticos o abrasivos o gases venenosos. La neumonía puede afectar a un lóbulo pulmonar completo (neumonía lobular), a un segmento de lóbulo, a los alveolos próximos a los bronquios (bronconeumonía) o al tejido intersticial (neumonía intersticial). La neumonía vuelve al tejido que forma los pulmones, que se ve enrojecido, hinchado y se torna doloroso.

Cuando era pequeño, sufría mucho de pulmonía, en esos años era lo que más estaba molestando, y llegó a molestar. Mucho. Con tres años (y me acuerdo de todo), la pulmonía atacó fuerte y me costaba respirar. Me ahogaba y no podía hacer nada. Mis padres no dudaron ni dos segundos en llevarme al hospital. Ya allí, en urgencias directamente, me quitaron la ropa, me ponieron una bata, luego en una camilla donde me pusieron una mascara para que pudiera respirar y me llevaron a una sala.

Luego allí, estirado y medio grogui, estaba mi madre al lado leyendo cuentos para que me distrajese. Después de un buen rato, aparecieron un médico y mi padre. El primero, me cogió el brazo, me arremangó la bata, sacó una aguja, y me dijo que ahora vendría una abeja y me picaría, que no me preocupase (una buena manera para NO preocuparme, sí señor). Me pinchó y me dolió mucho. Después cuando se fue y yo aún con la máscara en la cara, me fui durmiendo poco a poco.

Al despertarme, ya no tenía la máscara, tenía el brazo hinchado, pero podía respirar en perfectas condiciones. Al día siguiente ya pude salir del hospital, ya estaba bien. Por suerte todo fue correctamente. Menos mal.

11/7/09

Pelarse la

Pelarse la piel es el resultado de estar frente al sol unas buenas horas. Y yo de eso sé bastante. Lo sé por mi piel de ese tono pálido. Nací así, es mi piel y no puedo remediarlo. El caso es que siempre que voy a la playa, piscina, o cualquier lugar que haga un sol devastador, el día siguiente, mi piel se convierte en rojo ketchup. Lo extraño es que en el mismo día que he tomado el sol, nada me hace pensar que me haya quemado, no la tengo ni rojiza, algo extraño.

Como he dicho, el día siguiente, rojo ketchup. Me despierto y tengo todo el cuerpo dolorido, me hace daño mover los brazos o espalda. Con un gesto de dolor, me levanto y voy hacia el baño, me miro en el espejo, y doy un bote. Mi piel es un semáforo en rojo. No dudo ni dos segundos en ponerme esa crema para después del sol, para que me hidrate un poco. Y todo pringoso, me voy de ahí.

El día siguiente sigo igual, me sigue haciendo daño y sigo poniéndome esa crema hidratante que hace tanta buena olor y que relaja tanto. Pero pese a tantas cremas, mi piel decide empezar a pelarse. Y eso es doloroso de ver cuando te has quemado mucho, da hasta miedo arrancarte un poco, a no ser que te guste comer piel humana. En mi caso, no me gusta y no me arranco nada, aguanto el picor que produce y ya se me pasará.

Doy por hecho de que a parte que mi piel sea así, es realmente sensible. Un roce con algo, ya se pone algo roja. Me extraña que aún no haya muerto...

5/7/09

Playa y gamba

Sinceramente, no soy un chico que le guste mucho ir a la playa, no sé por qué, pero no me apasiona, aunque si tengo que ir, voy y hago lo que sea. Al final siempre me lo acabo pasando bien. El caso es que hoy he ido a Segur de Calafell, sitio cercano a Cunit o al mismo Cubelles. He ido allí para ir a la playa, y aunque aquí en Barcelona haya, no tiene ni punto de comparación.

Al llegar nos hemos instalado a la playa, y solo girar la cabeza 180 grados, me he encontrado con un amigo que va a la misma clase que yo. No hay más sitios, no hay más playa, no hay más días. El destino ha decidido que él y yo, hoy, debíamos vernos. Pero nada, por suerte, no ha cambiado mi estado de ánimo a mal, así que la cosa ha ido bien.

Después del chapuzón y lo que viene siendo mi estancia en la playa, hemos comido fuera. ¿Pero a qué quiero llegar yo con esto? Pretendo explicar un día de lo más normal que no va a interesar a nadie y que solo lo van a leer la gente que le importo, los demás, os vais a aburrir, y tampoco quiero llegar a éste punto. Pero claro, lo cierto es que ya he empezado contando, así que por suerte/desgracia, debo terminar. Supongo.

Al llegar a casa, me he mirado al espejo y estaba moreno. Cosa extraña en mí, ya que yo soy realmente blanco. Pero no eso que dices "ay, que blanquito es", no, no, yo soy blanco como la leche, como el yogur azucarado, como el semen. Por eso, nunca me pongo moreno el primer día, si no rojo como un puro goatse en acción. Pero al quitarme la camiseta, se ha podido apreciar el gamba en mi espalda.

La leyenda se ha cumplido.

30/5/09

Yogur caducado

Y hablo en singular para no hacerlo en plural. Sigo extrañado de que no me haya sucedido nada y que mi barriga siga intacta. Ya os podréis imaginar que comí algo caducado, y pido gracias de que solo fuera un simple yogur azucarado.

El otro día después de cenar, me venía de gusto un yogur. Fui a la cocina, abrí la nevera y me quedé unos segundos mirándola. Lo hago normalmente, ya que siempre hay variedad de lácteos y nunca sé cuál escoger. Pero finalmente, me decanté por el natural azucarado (te resuelve la vida, sí, nena, no hace falta ir al armario, abrirlo, sacar el azúcar, ir al cajón, sacar la cuchara, meterlo en el pote del azúcar, sacarla y de ahí meter el azúcar dentro el yogur... lo mejor para un vago como yo).

Me fui a mi habitación me senté en la silla que es uno de los objetos más cómodos que hay en mi casa, y me comí el yogur. No lo notaba como siempre, tenía un gusto algo rancio y era más líquido de lo normal. Pero no me extrañó, y seguí comiendo. Al terminármelo, lo tiré a la basura. Cuando volví a mi habitación, encontré el sobrecito que tapaba el yogur. Tuve un pálpito y miré la fecha de caducidad. Diez de mayo. No sabía ni que día estaba y lo miré. Era día veintinueve, así que me cague en todo lo que se meneaba.

Fui corriendo y le pedí explicaciones a mi madre, la cual me respondió con un: "Bueno, tíralo, no te lo comas". Pero ya era tarde, demasiado tarde. Ya estaba pululando por mi barriga.

Al final no ha sucedido nada, ya ves tu. El problema es que jode mucho comerse un yogur caducado y no darte ni cuenta. Y lo peor, ¿qué coño hacía un yogur diecinueve días allí? Lo más seguro es que quieran que muera de intoxicación (mis huevos).

8/5/09

Levantarse con dolor de cabeza y, acto seguido, de mala leche

Hoy he maldecido todo lo que existía. Me he levantado con un dolor de cabeza horroroso, y no sabía ni dónde coño estaba. El dolor era el típico punzante, algo parecido a migraña. Pero sin decir nada a nadie, apañándomelas sólo, he buscado el mágico ibuprofeno que tantas veces me ha salvado de un apuro. Me lo he tomado y ya me he ido al colegio.

Al llegar, el dolor de cabeza aún persistía y la primera hora ha sido realmente dolorosa. No he prestado mucha atención a la clase, pero no porque no quisiera, si no porque no podía. Al acabar, nos han hecho un examen y, por suerte, el dolor de cabeza se me había ido. Pero es que no es solo eso, es que al irse, me he mosqueado. Y no sé por qué, pero me he puesto de mala leche. Algún que otro amigo me hace arrancar una carcajada, pero es que si no es por ellos, me muero antes de llegar a viejo.

He dicho.

6/5/09

Días sin ordenador


Se pasa realmente mal

18/4/09

Sentimientos

Y puede que no pero aún sigo recordando tu olor, tu voz, tus ganas de vivir la vida y tus ganas de hacerme feliz. Tu ya no estás aquí conmigo, te fuiste hace muchos años y me dejaste solo para seguir el camino tan largo que hay. Aunque esto haya sucedido, sé que en verdad si estás conmigo, sigues teniendo las mismas ganas de hacerme feliz, sigues amando ese deporte que tanto te ha gustado, y sigues susurrándome al oído esas palabras tiernas antes de irte de mi lado. Sigo recordándote, sigo queriéndote como siempre y sigo haciendo esa sonrisa que tanto te gustaba y te hacía feliz. No te pienso olvidar nunca, te quiero...

31/3/09

Dolor punzante

Muchas cosas molestas existen en el mundo, como por ejemplo una picada de mosquito. Pero yo no quiero hablar sobre las picaduras de mosquito ni de sus consecuencias, sino del dolor punzante en el cuello que tengo ahora mismo. Sí, realmente molesto. Lo peor es que no empecé unos días con el cuello raro (lo normal), sino que me cogió de repente, como si alguien hubiera hecho sonar sus dedos con un delicado toque.

Estaba en clase de Tutoría. La profesora explicaba y explicaba todo lo que teníamos que hacer y repartía y repartía más hojas y más hojas. Yo en ese momento me encontraba de lo más bien (a parte de sobado), y no sé por qué, pero llevaba unos Strepsil en la mochila. ¿Una señal? Puede.

Se acabó la clase y yo me fui hacia la ventana para contemplar el paisaje (una mierda, estaba lloviendo, y sino, estaba casi). La profesora de inglés llegó y yo me fui a mi mesa. Acto seguido, al sentarme, un dolor punzante retumbó en mi garganta. Me costaba tragar y a penas podía decir palabra. Mi cuello se encontraba rojizo y pedía de rodillas algo que pudiera calmarlo. Aquí es cuando entró en acción mi Strepsil y pudo hacer algo, aunque fue poco ya que cuando me lo acabé, dos minutos después me volvió a doler.

Al volver a casa no dudé en tomarme un Ibuprofeno el cual me bajaría la inflamación. Y lo hizo. Hoy estoy igual pero la diferencia es que he llevado una bufanda y me he tomado Ibuprofeno por la mañana, por el mediodía y ahora supuestamente, por la noche.

Empiezo bien la primavera.

19/2/09

Dolor, curiosidad, una mezcla de sensaciones

Nunca pensaba que vería una marca en el glande de cierta persona. Es cierto, no lo pensaba. Yo ya sabía su historia, de hecho la había leído, pero no pensaba que sería tal marca. No, en verdad estoy exagerando como alguna vez más que otra, pero me ha sorprendido, me ha hecho gracia y me ha producido dolor, mucho.

Estaba mi clase (y yo, claro, es normal, en mi clase, también estoy yo, por eso digo mía, porque si no dijese que es mía, entonces yo no estaría, y no sería mía, si no suya), haciendo educación física. Primero hemos hecho unos ejercicios llamados "El Bolet", algo un tanto ridículo pero que no me voy a quejar y me voy a callar que no es el caso. Luego hemos hecho otro juego llamado "La Bandera", y luego unos fútbol, básquet y voleibol.

El caso es que la clase ha terminado, y nuestro profesor híbrido, nos ha hecho ir a los vestuarios a cambiarnos. Y he ido, y me he sentado en el banco de los vestuarios, cosa que suelen hacer la mayoría. Craso error. Al girar mi cabeza hacía mi derecha, tenía a tal persona...que cojones, tenía a Juan Carlos a mi lado. Y no sé por que ha sucedido, ni por que le he hecho tal pregunta, pero el caso es que lo he hecho, y lo hecho está. "Bah, no me creo lo de la marca del glande, quiero verlo, anda". Más bien pregunta no era, pero bueno, el caso es que ha hecho caso de mis pregarias, y me lo ha enseñado.

Joder, ¿qué si tiene una marca? ¿Qué si la tiene? Mecagoentohloquesemenea. He pegado un salto, y me he reído a la vez por no llorar. En verdad tampoco es tan exagerado, pero coño, es en el glande, joder, que me pongo en su situación y me muero, eh, me muero. Bueno, nada, intentaré dormir, y si lo hago, no dejaré de soñar con glandes. Mi pregunta es si se puso alcohol...

18/2/09

Tortura matinal

Lo peor que existe en mi vida, es levantarme por la mañana, levantarme temprano, levantarme a las siete, y no para hacer algo que me guste, NO, levantarme por la mañana para ir al colegio ha hacer...¡clase! Es lo peor de lo peor, no me gusta absolutamente nada, aunque me vaya a dormir tempranísimo, siempre me cuesta, es casi imposible arrancarme de la cama, y si lo consigue (mi padre que es el que me despierta), es haciendo amenazas de muerte.

Lo primero, mi padre abre la luz del lavabo (que está al lado de mi habitación), y normalmente me da una hostia en la cara. No suele ser muy fuerte, pero suficiente para que de un bote. Sí, estaréis pensando que podría ponerme un despertador, pero es que el problema, es que con un despertador no me despierto. De hecho, no me he despertado nunca. Es inútil. Bueno, al caso, él se va a preparar su almuerzo, mientras yo escucho como mete la taza de leche al microondas. Luego de unos minutos (ya es las siete y veinticinco), va hacía mi habitación y me susurra a la oreja: "O te levantas, o te quedas si cojones. He dicho". Sí, hamijos, espeluznante. Me tiene cariño.


Ahora sí, me levanto de un bote le sonrío, le doy una palmada en la espalda (como puedo, porque estoy más dormido, y no sé ni por donde voy), y me voy al lavabo a mear. Al salir, me voy a la cocina, y derramando la leche (siempre derramo algo de leche, es inevitable no hacerlo, repito, estoy dormido, zombie, no sé lo que hago), me la llevo al comedor donde me la bebo. Claro, estoy sentado en el sofá (no hay luz, sólo la de la tele, es que mi hermana entra una hora más tarde y no queremos despertarla, es sinónimo de destrucción), y estoy demasiado a gusto para poder levantarme. Mi padre me avisa de nuevo: "Ejem...el otro día me compré un cuchillo para cortar la pata de jamón". Me levanto sin decir nada y me voy a vestir. Cuando estoy en mi habitación pienso "¿Qué pata de jamón? Si no tenemos...".


Me visto como puedo, me voy al lavabo me peino, me repeino, me pongo desodorante, colonia, vamos, me intento poner lo máximo de decente. Luego mi padre abre la puerta del lavabo sin ni siquiera picar y me dice: "Voy a por el coche, baja rápido, anda". Sí, es de la única cosa que no me puedo quejar y de la que me siento afortunado. Mi padre me lleva en coche cada mañana. Me pongo el abrigo, me cojo el móvil, llaves, mochila, etc, y salgo de mi casa. Al salir, hacía arriba de mi calle está mi padre, subo al coche y me lleva al colegio.


La rutina es una caca.

17/2/09

La maldición del hipo

Todos sabéis que es tener hipo, todos sabéis que es pasar un determinado tiempo con hipo, todos sabéis que el hipo es un movimiento convulsivo del diafragma, que produce una respiración interrumpida y violenta y causa algún ruido, ¿verdad? Pues hoy os contaré lo que me ha sucedido a mi en clase de Religión, mientras estaba haciendo un examen que no tenía ni miserable idea de nada, pero seguro que lo apruebo, por pura chiripa.

Resulta que estaba medio dormido-como de costumbre en un examen-cuando de repente he dado un pequeño salto. No sabía porque había sucedido, pero ya podía irme haciendo una idea sobre la "catástrofe" que se me antojaba. Y otro salto, y otro, y otro, y otro, y otro, y así sucesivamente. Estaba claro, lo que tenía era hipo.


Mi profesora ya me estaba mirando de una manera extraña. Aunque el hipo no se me notaba porque yo cuando quiero, sé pasar desapercibido, y aunque la profesora siempre mira de una forma extraña a todo el mundo (así de rara es), yo ya sabía que el hipo me duraría un buen rato. Era un mal momento, no podía ponerme boca abajo, no podía hacer siete sorbos de agua, no podía apretarme la barriga porque parecía signo de copiar o chuleta, no podía hacer nada, nada más que aguantarme (mira que se llegan a decir cosas. Yo he probado todo esto, y no sirve para nada).


Y he aguantado. Una puta hora con hipo (y más que ha durado, religión era la última clase de la mañana, y hasta que no he ido a comer, no se me ha pasado), y aguantando como un campeón (mira que llego a ser exagerado). Una hora muy incómoda, ya que, por empezar, todo el mundo se cachondea de la profesora. Estamos en el examen y comienzan a reír,
gritar, hablar, encender móviles, y vacilar a la profesora. Todo un recital si no te quieres aburrir. Un aplauso.


Le he dado ya el examen a mi profesora (examen que me lo había inventado TODO, y es que yo soy ateo, y como que no me va esta mierda), y me he ido hacía mi casa. Una de las muchas otras experiencias he pasado, y pasaré. No hay más que decir, si eso, ya daré señales de vida.


Amén, nunca mejor dicho.

13/2/09

Razones para odiar el universo

La profesora de inglés nos dijo que deberíamos hacer un trabajo. El trabajo consistía en hacer un vídeo, como si fuera un restaurante, con el chef, la camarera y el cliente. Yo me junté con mi amiga Claudia y mi amigo Marc. Yo no sabía todo lo que sucedería después de grabar el vídeo, todo lo gafe que llegaría a ser, todo el odio que dentro llevaba y explotaría, yo no sabía, que sería los peores dos días de mi historia. No, no soy vidente, pero me hubiera gustado serlo. Sabría que hubiera sido mejor quedarse en casa y no hacer el trabajo, suspender, con dos cojones e ir tirando. Pero no, repito, no soy vidente, y mis cojones se han caído al suelo, han sido pisados, y desintegrados. E aquí, una historia para no dormir.

Todo empezó una tarde de un lunes (la misma semana en que se tenía que entregar el trabajo. El trabajo se entregaba el viernes), quedamos por la tarde en mi casa para grabar el vídeo. Y así fue, todo normal, todo sobre su marcha. Llegamos a mi casa, con mi amiga preocupada porque mi amigo no aparecía por ningún lado. Estuvimos una hora esperándolo, hasta que después de más de quince llamadas, respondió y nos dijo que enseguida vendría. Y vino. Sacó la cámara, y nos disponemos a grabar. Lo típico, cuatro risas, al principio costaba arrancar (me sorprendí con mis dotes de interpretación y improvisación), pero luego ya fue todo mejor. Terminamos, y me fui a entreno.


Los días siguientes no quedamos hasta jueves. Oh, oh bendito jueves. MUERTE. Quedamos de nuevo en mi casa para editar el vídeo. Aquí ya empezó todo el recital gafe. Mi amigo y yo fuimos hacía su casa, cogimos el disco donde estaba el vídeo y las cagadas que hicimos, y fuimos hacía mi casa. Allí estuvimos esperando a mi amiga (sino es uno, es el otro), pero no apareció, y me envió un mensaje diciéndome que no podría venir. Me vas a comer la polla (SMS con el que le respondí). Vale, yo y mi amigo estuvimos un buen rato editando el vídeo, que si el título, que si lo otro, etc. Bien, todo iba bien, ya lo teníamos hecho. Ahora tocaba guardarlo a mi ordenador. Error, mi ordenador es pura caca. Y pasó lo que me temía, cuando iba al 10% de descarga, se apagó.


Lo estuvimos intentando durante un buen rato, pero se apagaba continuamente (me compraré un ordenador pronto, y si es Mac, mejor), hasta que me desesperé, y me entraron ganas de darle una patada en toda la torre. Lo intentamos aún más, y llegaron las ocho y cuarto de la noche. Mi amigo se tenía que ir, y nos esperamos un momento a ver que sucedía con el ordenador. Se apagó de nuevo. Me puse la chaqueta, y como un misil, me fui a su casa. Allí, con su ordenador algo mejor que el mío, lo editamos, y lo guardamos en un
Pendrive. Pero las cosas no acabarían tan bien. En su ordenador no se veía nada, sólo se escuchaba. Estuvimos rebuscando por ahí, y nada. Ya eran las diez y veinte, y yo ya me fui hacía mi casa (vivo al lado, por suerte).

Hoy, viernes, lo peor de lo peor, el gafe en persona, el cara a cara conmigo mismo. Me levanto a las siete y media (ya iba algo tarde, vivo un poco lejos del colegio), cojo el
Pendrive y tal, y me voy al colegio. Junto a mis amigos, le contamos a la profesora lo ocurrido, y por suerte nos deja tiempo hasta el lunes. Bien, quedaríamos a las cuatro de la tarde en casa mi amiga. Ya eran las cuatro menos cuarto, y mi amigo viene y pica al interfono. Sube a mi casa, y mientras me ato las bambas, le doy el Pendrive. Nos vamos a casa de mi amiga, subimos y insultamos a la madre de alguien. Nos (me) habíamos (había) dejado el disco con los vídeos. Mi amiga nos saca dos bicicletas (TÓCATE LOS COJONES, PERO TÓCATELOS BIEN), y nos vamos en ella. A toda pastilla y por el carril bici (como dos señores buen ciudadanos), llegamos a mi casa, cogemos el disco y nos volvemos a la suya (yendo hacía casa de mi amiga, antes, nos paramos en un semáforo, delante de casa de una amiga. Mi amigo y yo decimos que no nos gustaría verla, y justo cuando se pone en verde, miramos y la tenemos en nuestras narices. Me cago en todo, soy demasiado gafe para vivir. Por suerte no nos vio).

Al llegar, ya todos sudados por ir a tal velocidad por la ciudad, metemos el disco e intentamos editar el vídeo. Nada, su ordenador se bloquea. Ya no podía más, quería matar, desforgarme,
argfs, asco vida. Mi amiga tiene la idea de bajar al locutorio que está al ladito justo, y lo hacemos. Tampoco va, somos (soy) muy gafes (gafe), Llamamos a un amigo, viene y no nos soluciona nada. Llamamos a otro que también vivía justo al lado, y vamos hacía su casa como último y desesperado intento. Entramos, metemos el disco, etc, etc, etc, y en principio no funcionaba, pero yo ya no he acabado de saber como iba la cosa. Me he ido, no podía aguantar más y tenía otras cosas que hacer. Ellos se han quedado allí, y ya me llamaran si tienen algún problema, que lo tendrán, pero yo intento ayudar, eh.

Bueno, que me he ido, y por la calle me encuentro a dos chicas que se ve que les gusto, dios, ahora no, estoy reventado, parece que haya ido a una maratón de estas, dejarme en paz, dolor. Al final, puedo sacármelas de encima y llego a mi casa, me lanzó en el sofá como si fuera una piscina, y adiós muy buenas, Menos mal que no tenía al alcance un cuchillo, porque sino me cortaba las venas. Y ahora estoy aquí, esperando a que me llamen (bueno, en verdad espero que no me llamen y que todo haya salido bien), y por fin a descansar un poco, que me lo merezco, hombre. ¿Que he hecho yo? ¿Eh? ¡¡¿¿Que he hecho yo para merecer esto??!!


PD:Quien se lea esto lo amaré eternamente.

10/2/09

El regreso: Visitas inoportunas II

Ha vuelto mi peor pesadilla, y estoy seguro que ha sido culpa de mi entrenador, que me dijo que vigilara con ella. Fue una mala señal escuchar esas palabras, debería haberme tapado las orejas, pero ya es tarde y no puedo hacer nada al respecto. Hoy, martes, día diez, sobre las cinco de la tarde, salía del colegio, y con unos amigos, me dirigía hacía mi casa. Como siempre, hoy era un día aburrido, e iba a mi casa con la certeza de que no sucedería nada (ya sabéis, merendar-ver la tele-hacer deberes-paja-interné-paja-ver la tele-paja-cenar-paja-paja-paja...que no hombre, que es un farol), y me he encontrado con alguien, cuya persona que vosotros ya sabéis quién es: La señora Paquita.

Ha dado un medio-grito cuando me ha visto, y me ha dado dos besos tan fuertes, que tengo serias dudas si mis mejillas siguen en su sitio. Me ha empezado a contar que estos días no ha podido venir porque ha estado muy ocupada (se supone que hace jerseys, trajes, sombreros...etc), y que estaba muy triste porque quería vernos (la hemos liado parda). La señora, había traído un disfraz para mi hermana de carnaval. Un disfraz hecho a mano por ella. Se supone que el disfraz se trata de la reina del mar. En ese momento, cuando ha sacado el disfraz y se proponía probárselo a mi hermana, he aprovechado y he puesto la típica excusa: tengo deberes. Acto seguido, me he ido a mi habitación.

He estado haciendo Biología, y me he mirado algo de Francés que tengo examen, y además, el día 22 de marzo (creo), me voy a Futuroscope con el colegio cuatro días. Ha pasado una hora y algo (también he perdido un poco el tiempo, quedándome embobado, o simplemente leyendo blogs, con objetivo de que la señora se fuera), y cuando he salido de mi habitación, aún estaba allí, probándole y haciéndole fotos a mi hermana. Me he quedado con una cara de besugo al ver tal imagen, pero no he podido hacer nada y la señora me ha invitado a sentarme en el sofá (como si fuera su casa). Yo he cedido, pobre señora, ¿no? que es mayor (mis cojones).

Luego de otro buen rato (no tanto como la última vez), me ha empezado a contar otra de sus historias. Se trata de cuando ella era pequeña, con nueve años, iba sola por la calle (para ir y volver del colegio). Un día nublado, estaba yendo hacía su casa, cuando se encontró con dos señores de unos cuarenta años. Esos dos, le enseñaron una foto de una chica con el torso desnudo, y le dijeron si quería hacerse ella una foto así (uuuh pederastas, pederastas). Ella negó con la cabeza, y salió corriendo de allí. Nunca se ha vuelto a saber nada sobre los dos penes de esos señores...ejem, bueno, otra anécdota (o leyenda urbana, como diría Patricil) más.

Después de contar todo lo que tenía que contar, nos ha dicho a mi madre y a mí, que ya era hora de irse (¡hace dos horas ya era la hora de irse!), y nos hemos despedido de ella con una sonrisa en la cara. Luego, mi madre y yo, nos hemos mirado, y hemos hecho un suspiro de alivio. Al fin, al fin me la puedo cascar tranquilo podré estar tranquilo.

7/2/09

Creo que me he roto algo

Como ya bien todos sabéis, yo juego a fútbol, y también soy muy gafe. Pues bien, el otro día estaba disfrutando del aburrimiento, buscando fotos. Y me encontré con una, que se me cayeron los cojones al suelo. Por favor, ruego que si estáis mal del corazón, no la miréis. Yo ya he avisado, el que avisa no es traidor:

Hacer reposo, eh

30/1/09

Visitas inoportunas

Yo no le echo nada en cara a la pobre señora que ha venido hoy a mi casa, pero es que a sido muy inoportuna. Me explico. Como ya bien sabéis, ya que lo he explicado en numerosas ocasiones, estoy con la gripe. Vale, pues, hoy a las siete de la tarde, estaba yo tranquilo como siempre, mocándome como últimamente, y pican al interfono. En ese momento, en mi cabeza han pasado mil insultos algo picantes para mencionarlos aquí.

Le pregunto a mi madre que quién era (ya que acababa de abrirle), y ella me responde: la señora Paquita. Tócate los huevos. La señora Paquita (suena a película porno), es una señora de 3º edad, que se enrolla como una persiana, y si te empieza diciendo algo ella, no hay nadie que consiga hacerle callar. A ver, que yo no le guardo ningún rencor, eh, que en verdad es una gran persona, pero parece que mi casa sea la suya.
Estoy escribiendo este post de ella por una razón: se acaba de ir hace tres minutos. Dos horas hablando continuamente con mi madre y conmigo de entremedio, de temas algo aburridos, o básicamente de marujeo, cosa de la que se suele hablar bastante. Lo peor, es que la mujer, me ha pedido que le enseñara mi blog. Sí, no sé quién coño le habrá dicho que tengo blog (supongo que mi padre), y se ha estado riendo un buen rato con las tonterías que digo (la muy zorra cachonda me ha dado una colleja, no sé porque).

Luego la he acompañado al salón para que hablara con mi madre y me dejara en paz, pero ha sido una mala decisión. No sé como, he terminado sentado en el sofá, hablando con ellas dos, de temas que ahora mismo no recuerdo, ya que creo que mi conciencia se había ido a tomar por culo. Pero aún peores cosas estaban por venir. Yo tengo un conejo (conejo que ella no sabía que tenía), y por casualidades de la vida, lo ha visto. Ha empezado a contarme, que de pequeña, tenía conejos, gatos, gallinas, etc. Vamos, una granja. Una noche, su padre mató a un gato que no dejaba de dar por culo, y ese gato, fue su cena. Al terminar, el padre, muy cabrón que era, les dijo a sus hijas si estaba bueno el
conejo, y las hijas contestaron con un ¡Sí! lleno de satisfacción por la buena cena que se acababan de zampar.


Al cabo de unos minutos, el padre confesó que no era un conejo lo que se comieron, sino que era ese gato maloliente que tan poco apreciaban. Las hijas estuvieron vomitando durante un buen rato. Del padre, no se ha sabido nada más desde entonces...bueno, que después de estas historias para no dormir, la señora nos ha dicho que tenía más cosas que hacer. Supongo que será ir a otra casa. Se ha ido, y mis oídos han pedido gracias a Dios al destino. Espero que la señora Paquita, tarde en volver, tarde MUCHO.

Tiritar

Hoy por la noche he llegado a los 39 grados de fiebre, y no me he enterado. Me lo han contado mis padres que entraron a la habitación para ver como estaba, y por lo visto, estaba algo bastante mal. Temblando, delirando. Cuando me he levantado ya me había bajado algo, estaba a 37 y medio de fiebre.

Esto de la gripe es bastante jodida, pero se aguanta porque ya pasará. Mentiría si dijese que no tengo ninguna bolsa de plástico llena de pañuelos. Virus al 100%. Intento ir con cuidado, tapándome cuando tengo tos, etc, porque no quiero engancharle nada a mi hermana ni a mis padres, porque si lo hago, la cosa va a estar chunga. Una gripe no es un resfriado cualquiera.

Otra cosa mala de la gripe es que me he perdido dos días de clase, y ahora tendré que ir enterándome de las cosas que no me he enterado. Y si se ha hecho algún examen, hay que joderse. Cof, cof, cof.

El médico me dijo que me tomará Ibuprofeno cada seis horas, y un jarabe llamado Tosenía, cada ocho horas. El último esta asqueroso, porque negarlo. A mi nunca me han gustado las pastillas ni los jarabes, porque todo lo que esta relacionado con enfermedad, NO es bueno. Aunque lo cure.

¿Qué hora es? Las 13:20...hora de la medicación. Si es que parezco un viejo.
 
 
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