La profesora de inglés nos dijo que deberíamos hacer un trabajo. El trabajo consistía en hacer un vídeo, como si fuera un restaurante, con el chef, la camarera y el cliente. Yo me junté con mi amiga Claudia y mi amigo Marc. Yo no sabía todo lo que sucedería después de grabar el vídeo, todo lo gafe que llegaría a ser, todo el odio que dentro llevaba y explotaría, yo no sabía, que sería los peores dos días de mi historia. No, no soy vidente, pero me hubiera gustado serlo. Sabría que hubiera sido mejor quedarse en casa y no hacer el trabajo, suspender, con dos cojones e ir tirando. Pero no, repito, no soy vidente, y mis cojones se han caído al suelo, han sido pisados, y desintegrados. E aquí, una historia para no dormir.
Todo empezó una tarde de un lunes (la misma semana en que se tenía que entregar el trabajo. El trabajo se entregaba el viernes), quedamos por la tarde en mi casa para grabar el vídeo. Y así fue, todo normal, todo sobre su marcha. Llegamos a mi casa, con mi amiga preocupada porque mi amigo no aparecía por ningún lado. Estuvimos una hora esperándolo, hasta que después de más de quince llamadas, respondió y nos dijo que enseguida vendría. Y vino. Sacó la cámara, y nos disponemos a grabar. Lo típico, cuatro risas, al principio costaba arrancar (me sorprendí con mis dotes de interpretación y improvisación), pero luego ya fue todo mejor. Terminamos, y me fui a entreno.
Los días siguientes no quedamos hasta jueves. Oh, oh bendito jueves. MUERTE. Quedamos de nuevo en mi casa para editar el vídeo. Aquí ya empezó todo el recital gafe. Mi amigo y yo fuimos hacía su casa, cogimos el disco donde estaba el vídeo y las cagadas que hicimos, y fuimos hacía mi casa. Allí estuvimos esperando a mi amiga (sino es uno, es el otro), pero no apareció, y me envió un mensaje diciéndome que no podría venir. Me vas a comer la polla (SMS con el que le respondí). Vale, yo y mi amigo estuvimos un buen rato editando el vídeo, que si el título, que si lo otro, etc. Bien, todo iba bien, ya lo teníamos hecho. Ahora tocaba guardarlo a mi ordenador. Error, mi ordenador es pura caca. Y pasó lo que me temía, cuando iba al 10% de descarga, se apagó.
Lo estuvimos intentando durante un buen rato, pero se apagaba continuamente (me compraré un ordenador pronto, y si es Mac, mejor), hasta que me desesperé, y me entraron ganas de darle una patada en toda la torre. Lo intentamos aún más, y llegaron las ocho y cuarto de la noche. Mi amigo se tenía que ir, y nos esperamos un momento a ver que sucedía con el ordenador. Se apagó de nuevo. Me puse la chaqueta, y como un misil, me fui a su casa. Allí, con su ordenador algo mejor que el mío, lo editamos, y lo guardamos en un Pendrive. Pero las cosas no acabarían tan bien. En su ordenador no se veía nada, sólo se escuchaba. Estuvimos rebuscando por ahí, y nada. Ya eran las diez y veinte, y yo ya me fui hacía mi casa (vivo al lado, por suerte).
Hoy, viernes, lo peor de lo peor, el gafe en persona, el cara a cara conmigo mismo. Me levanto a las siete y media (ya iba algo tarde, vivo un poco lejos del colegio), cojo el Pendrive y tal, y me voy al colegio. Junto a mis amigos, le contamos a la profesora lo ocurrido, y por suerte nos deja tiempo hasta el lunes. Bien, quedaríamos a las cuatro de la tarde en casa mi amiga. Ya eran las cuatro menos cuarto, y mi amigo viene y pica al interfono. Sube a mi casa, y mientras me ato las bambas, le doy el Pendrive. Nos vamos a casa de mi amiga, subimos y insultamos a la madre de alguien. Nos (me) habíamos (había) dejado el disco con los vídeos. Mi amiga nos saca dos bicicletas (TÓCATE LOS COJONES, PERO TÓCATELOS BIEN), y nos vamos en ella. A toda pastilla y por el carril bici (como dos señores buen ciudadanos), llegamos a mi casa, cogemos el disco y nos volvemos a la suya (yendo hacía casa de mi amiga, antes, nos paramos en un semáforo, delante de casa de una amiga. Mi amigo y yo decimos que no nos gustaría verla, y justo cuando se pone en verde, miramos y la tenemos en nuestras narices. Me cago en todo, soy demasiado gafe para vivir. Por suerte no nos vio).
Al llegar, ya todos sudados por ir a tal velocidad por la ciudad, metemos el disco e intentamos editar el vídeo. Nada, su ordenador se bloquea. Ya no podía más, quería matar, desforgarme, argfs, asco vida. Mi amiga tiene la idea de bajar al locutorio que está al ladito justo, y lo hacemos. Tampoco va, somos (soy) muy gafes (gafe), Llamamos a un amigo, viene y no nos soluciona nada. Llamamos a otro que también vivía justo al lado, y vamos hacía su casa como último y desesperado intento. Entramos, metemos el disco, etc, etc, etc, y en principio no funcionaba, pero yo ya no he acabado de saber como iba la cosa. Me he ido, no podía aguantar más y tenía otras cosas que hacer. Ellos se han quedado allí, y ya me llamaran si tienen algún problema, que lo tendrán, pero yo intento ayudar, eh.
Bueno, que me he ido, y por la calle me encuentro a dos chicas que se ve que les gusto, dios, ahora no, estoy reventado, parece que haya ido a una maratón de estas, dejarme en paz, dolor. Al final, puedo sacármelas de encima y llego a mi casa, me lanzó en el sofá como si fuera una piscina, y adiós muy buenas, Menos mal que no tenía al alcance un cuchillo, porque sino me cortaba las venas. Y ahora estoy aquí, esperando a que me llamen (bueno, en verdad espero que no me llamen y que todo haya salido bien), y por fin a descansar un poco, que me lo merezco, hombre. ¿Que he hecho yo? ¿Eh? ¡¡¿¿Que he hecho yo para merecer esto??!!
PD:Quien se lea esto lo amaré eternamente.