Lo primero que me viene a la cabeza soy yo y mi madre caminando por la calle. Hace un día soleado y algo de calor. Yo no sé dónde iba, sólo creía que estaría allí, pero con mi madre. Al llegar y entrar a clase, veo un montón de niños rondando por la clase y ya jugando con lo que tenían a su alcance. Mi madre entra conmigo y me deja al lado de la mesa, me dice que ésta (señalando a la maestra) era mi nueva profesora. Me la quedo mirando sin entender nada, y se va.
Lo normal, me viene a la cabeza que me ha abandonado. Me agacho y me pongo a llorar. La profesora no hace nada y sigue a lo suyo. Se me acerca un niño (tenía una enfermedad), y se me queda mirando. Da vueltas sobre mí y se ríe. Me levanto, le pregunto qué hace y me responde "nada". Se va y me calmo. Empiezo a investigar mi alrededor. Una clase grande, llena de juguetes, de fotos, de colores y de niños. Me acerco a un grupo que estaba en una zona de la clase, y me pongo a jugar con ellos.
Al terminar las clases mi madre me viene a buscar y voy corriendo hacia ella. Le doy un beso y me sonríe. De camino a casa me dice que ella no me abandonará nunca y que ésto, sería mi nuevo colegio, que aquí a partir de ahora iría durante muchos años. ¿Tenía delante el cielo o el infierno? Como lo queráis llamar.
