¿Alguna vez pensaste que esto fuera
realidad?
Mostrando entradas con la etiqueta Escritos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Escritos. Mostrar todas las entradas

12/11/10

Alumno y profesor

"Hoy en día, los institutos se han convertido en un lugar bastante incómodo para trabajar. Desgraciadamente, la relación entre alumno y profesor ha cambiado considerablemente. Y no es porque el docente lo quiera así. La razón principal radica en el cambio de comportamiento que los estudiantes han experimentado últimamente y que provoca una reacción adversa por parte del docente.

No es extraño encontrar a profesionales de la enseñanza que se quejan de la imposibilidad de impartir clase. Pero esto no es más que el signo más débil. Estamos comenzando a descubrir que nuestros profesores son acosados, insultados y maltratados dentro del marco del aula. Sorprendentemente, hasta tal extremo ha llegado esta situación que se ha creado el "teléfono del docente".

La finalidad de este nuevo servicio radica en que ofrece una ayuda global ante la situación de penuria de estos profesionales. En el teléfono del profesor trabajan abogados, psicólogos y otros especialistas que conocen a fondo las leyes y la mente de las personas. Por lo tanto, su misión será asesorar legal y médicamente a todo aquel que lo necesite.

Sin embargo, parece que, por ahora, el profesor se encuentra solo ante este desagradable panorama. El menor está protegido fuertemente por la Constitución y por el Código Civil y cualquier maniobra que pueda suponer una agresión hacia él (por ligera que esta sea) se condena duramente. No obstante, también en esta dirección parece que las cosas empiezan a cambiar. Y es que también ahora el gobierno está trabajando en una reforma de las normas de penalización de la conducta agresiva en el aula".

-Texto encontrado.

1/7/10

La Inocencia

Se me acercaba a mí. A mi casa, a mi dulce hogar. Cada día, a la misma hora, aunque estuviera lloviendo, granizando o nevando. Siempre estaba allí, para saludarme, para dedicarme una sonrisa pese a su complicada situación. Mientras tanto yo lo veía desde mi ventana, y me sentía repugnante con el poder que yo tenía y no podérselo dar a él. El poder que hace que puedas vivir mejor pero que no te hace feliz. Pero él, allí, sin tener absolutamente nada, ni una casa donde poder dormir, sin tener nada de poder, era feliz.

Era feliz porque veía el corazón de las personas. Veía las reacciones, los enfados, las alegrías. Conocía al ser humano y eso era lo que a él le gustaba. Lo que a él le hacía ser feliz. Le importaba poco tener una, dos o incluso tres casas. Le importaba poco tener comida o incluso agua. Le importaba poco tener ropa o no. A él lo que le hacía más feliz era la mirada inocente de un niño. Esa mirada tierna que describe tantas cosas y que te hace pensar en tu propia inocencia. Esa mirada que la envidias y deseas volver atrás. La mirada de los mejores años de tu vida.

Pero allí le tenía, cada día. Parecía que quería ver mis ojos. Sonreí. Hacía mucho tiempo que no sonreía. Y lo hice porque nada me hizo tan feliz como esa sonrisa de aquel desconocido. Esa sonrisa que me invitaba a un mundo diferente al nuestro. El mundo más humano, el mundo que vale la pena de verdad. Me planteaba si de verdad valía la pena irme con él. Si de verdad iba a ser feliz a su lado pese a no tener nada. Pensaba que él era más feliz que yo, y lo peor, es que era así. Lo admiraba. Admiraba su forma de ver las cosas, esas ganas de seguir tirando hacia delante, esas ganas de vivir la vida pese a su situación. Y es que, personas como esas, existen pocas. Gracias a eso, quiero un poco más al mundo por brindarme tales cosas.

Pero en ocasiones, las cosas cambian. Y empezar a no verle me preocupaba. Me tenía acostumbrado de que siempre, a la hora del café, lo tenía allí. No sé qué había sucedido con él, pero yo estaba inquieto. ¿Y si se había ido? ¿Y si se había cansado de vivir de esa forma? Nunca pude descifrarlo. Pero aunque ya haya crecido, le sigo recordando con una bonita imagen. Porque él hizo que yo cambiara. Que viese las cosas de distinta forma. Sólo con eso, puedo decir una cosa: Gracias y hasta siempre.

24/4/10

Impotència

Puede que sea hora de sacar pecho de alguna cosa buena que haya hecho en mi vida. Y es que hoy he ganado el primer premio del Certamen Literario de la escuela, con un artículo que también irá al distrito. He pensado que quizás era buena idea compartirlo con la gente que me quiere, que me odia, que me extraña. Pido perdón por no haber aún traducción, pero el catalán sigue siendo una lengua realmente bonita. He dicho.
Els núvols grisos, sinònim de tempesta, comencen a tapar aquell increïble cel blau. Un cel viu, on els ocells volen lliures pel seu habitat, i on el Sol fa pujar la moral d’aquell cel tant viu, tant fort com per il•luminar de bones sensacions tothom que es dignés en observar-lo. Però jo només l’observava quan hi havia núvols. Molts cops vaig pensar que quina imatge tindria el Sol, els ocells i el mateix cel de mi. Si jugava amb ells fent la guitza o si aquesta era la meva personalitat i la meva forma d’actuar. Però de personalitat en tenia poca. Més poca que aquell núvol que comença a amenaçar amb un tro impressionant.

Sempre havia pensat que aquest seria el meu dia. Que avui em podia aixecar, completament nu i cridant que era la persona més feliç de la Via Làctia. De fet, ho somiava. I eren somnis esperançadors, plens de colors i llums, de personatges carismàtics i divertits. Era el meu propi món que desapareixia cada cop que obria els ulls. I quan obria els ulls, observava la realitat. Un món injust, on ningú s’entén i on els més dèbils es rendeixen a la guerra del dia a dia. On no hi ha color, ni llum, ni personatges divertits. Tenia tants desitjos, havia fet tantes oracions a algú que ni tan sols conec, i havia plorat per ser una formiga enmig d’una ciutat immensa de peus humans.

Però no tot s’acabava. O això em deien. De fet, això és el que diu tothom amb optimisme. Que aquí res s’acaba, que s’ha de seguir lluitant i demostrar qui ets i què fas aquí. Però, lluitar per què? Per tornar a caure una i una altra vegada? Per obtenir decepcions, injustícies...? Molts cops vaig pensar en què podria existir un bus turístic. Sí, un bus turístic on totes les persones que es senten igual que jo poguessin pujar, i flotant pels aires, poguessin observar què s’està fent amb la humanitat. Perquè nosaltres, els humans, mai canviarem.

Encara que, en el fons, no tot és pessimisme. Hi ha coses precioses: espectacles naturals, gent reconciliant-se i estimant-se, criatures naixent, persones complint somnis... Però des de una cadira de rodes tot es veu diferent. Tot està per damunt teu, i les forces no et sobren precisament. Perds les ganes de viure i no saps per què ho segueixes fent. Però hi ha una cosa pitjor. I això és l’impotència. L’increïble impotència de voler menjar-se el món i no ser capaç de fer-ho. L’impotència de veure davant teu nens corrents, nens gaudint de la seva innocència. L’impotència de veure per televisió una nova guerra. L’impotència de sé qui sóc i no poder canviar-ho.

5/12/09

Mi hermana

En ocasiones pienso que tener una hermana tiene sus ciertas ventajas. Ventajas, como por ejemplo, una responsabilidad más. Una hermana es alguien con quién puedes hablar de tus cosas, de tus costumbres. Una hermana es alguien que aunque te pelees día y noche, al día siguiente la quieres más que el día anterior. Tener una hermana es tener un mundo a parte, otra manera de pensar. Y ese mundo a parte, es mi hermana.

Aunque aún es pequeña y hasta está aprendiendo a leer, es mi apoyo y otra forma de vida. Es la que me hace sonreír cuando pienso que no hay nadie que lo puede hacer, es la que me hace enfadar día sí y día también, pero aunque me lo provoque, sé que en el fondo quiere acabar jugando conmigo. Es quién me puede hacer cambiar de opinión con sólo una mirada o una palabra, quién puede hacer que me emocione sólo escuchando cómo dice mi nombre. Porque por ella, soy su hermano, soy su "tete", con quién quiere reflectirse. Y por eso, quiero darle todo y quiero que tenga un buen futuro.

¿Qué decir más de mi hermana? Decir que es, sencillamente, la muchacha más hiperactiva que, al menos, yo conozca. No para quieta, necesita hacer alguna cosa en cualquier momento. Es puro nervio, puro pulmón. También suele ser muy simpática, y siempre intenta hacer amigos para empezar una nueva aventura. Y hace amigos porque se lo merece, porque se lo busca. También tiene sus frases tópicas, y siempre las estoy esperando para que me sorprendan. Y siempre me sorprenden.

Mi hermana también tiene una gran afición: la comida que le prepara su madre, por quien tiene una gran devoción. Le gusta una gran cantidad de platos (pasando por pasta, legumbres...), pero a parte de eso, lo que más le gusta y también por lo que tiene gran devoción, son los postres. Entendemos postres como yogur, flams, natillas...y sobretodo, el chocolate. Ahora sí, pasando por la escuela, mi hermana siempre intenta aprender lo que le enseñan y lo pone en práctica en su casa. Casi siempre te la encontrarás intentando leer, escribiendo o pintando. Tiene unas buenas manos y todo le suele salir bien, tal y como se lo propone. Siempre con muchas ganas, y es una cosa que su profesora ya me dijo que le gustaba mucho, y le daba las gracias.

Por terminar puedo decir (teniendo en cuenta que soy su hermano y hay más cosas buenas que malas), que mi hermana me sigue enseñando cosas. Me enseña cómo puedo ayudar o cómo puedo calmar a una persona. Lo dicho, muchas gracias.

Y con todo esto que he escrito, quiero decir que no por tener un hermano debes ver siempre lo peor de él. Siempre tendrá cosas buenas y pese a que te pelees con él, intenta pensar sus puntos a favor y lo que te hace feliz con él a su lado. Mi hermana conmigo lo hace, supongo que ya lo habréis notado.

He dicho.

4/12/09

Excusas

El pobre muchacho ya no sabía qué excusa poner. Más que no saber, era que no lo hacía bien, que le descubrían en seguida. No sabía poner ninguna excusa decente. Y es que siempre estaba igual. Intentando dar excusas, sí señor. Siempre estaba entre la espada y la pared, era un chico débil. Pero aunque fuese débil, sin saber decir que no, ponía una excusa por delante. Una excusa mala, muy mala. No le creían y cada vez tenía menos amigos. Olé y olé.

Un día paseando por los alrededores de su casa, pensó en ir a visitar a su tío, un buen hombre que siempre sabía dar consejos. Joyero, con un rostro serio y una parsimonia increíble. El muchacho, ya yendo hacia la casa de su tío, pensaba que no le iba a servir para nada explicarle su problema. Lo típico, que no diera excusas y que si algo no le gusta, dijera que no y ya está. Pero eso lo estaba pensando justo cuando subía las escaleras del piso de su tío.

Su tío le abrió con una sonrisa en la cara, pues su sobrino no le solía visitar muy a menudo. Casi nunca, vaya. Le hace pasar y le dice que se siente en una butaca de color azul oscuro. El piso no huele a nada, extraño. Mientras el muchacho se va sentando, sigue pensando si le va a servir de algo… Pero al final se atreve a decirlo. El joyero también se sienta, y escucha con atención:

-A ver… Tengo un problema, y quizá no es muy grave, pero me gustaría comentártelo. Es sencillo. No sé decir que no, y como no sé decir que no, siempre me invento una excusa. Pero es que soy un negado en ello y nunca digo una buena, siempre me delatan… Y por eso estoy aquí, quiero pedirte consejo.


El joyero pone cara de indiferencia. La suya, vaya. Está parado, hasta que empieza a mover los labios:

-Ay, sobrino mío. Supongo que pensarás lo que te voy a decir, pero estás equivocado. Escucha atentamente: -Un conocido lord inglés reunía a sus amistades a tomar el té a la hora señalada todos los martes de cada semana en su palacio de Bloodshire. Cierto martes, el puntualísimo caballero no apareció y los invitados estaban intrigados. En cierto momento aparece el mayordomo y les dice a los presentes, con típico acento británico: -Señores, Milord les pide disculpas por la demora y les anuncia que después de mucho tiempo, se ha reencontrado con su vieja y querida amiga Lulú, de París. Dice que si puede, dentro de dos horas estará con ustedes, y si no puede, dentro de diez minutos. Muchas gracias.


El muchacho se quedó plantado, al igual que una bella escultura hecha de hielo. No sabía si eso le había servido de mucho, pero asintió con la cabeza, le dio las gracias a su tío y se fue. Al final, el muchacho no tuvo más remedio que pensarse las excusas antes de salir a la calle, y se pasó así el resto de su vida. Pero cada noche, al abrir su libreta que tenía encima del escritorio, una frase aparecía en ella:

Cuando tengas que dar una excusa,
que sea con elegancia.

25/11/09

La Clase

Sí, soy un negado a críticas de cine (películas, series), y pese a que me guste escribir, ése quizás es mi único saco de patatas que debo cargar. El otro día (que cuando digo “otro”, significa hace unas cuantas semanas), nos pusieron una película. Trataba sobre el día a día en un colegio, y por mi opinión, casi todo era exactamente igual de la realidad.

La película empieza un poco floja. Intenta explicar dónde están y qué es todo lo que hay en el alrededor. Hacen una pequeña explicación de cada profesor (uno de los momentos en que te imaginas si debe pasar lo mismo en tu propio colegio), y luego ya empiezan las clases. Clases donde, el supuestamente protagonista, profesor de lengua, termina subiéndose por las paredes.

La película da vueltas sobre esa clase y sus conflictos. La niña repelente que no deja de hablar, los “colegas” que se sientan en el fondo de la clase para no hacer nada y molestar a los demás con sus bromas pesadas, los aplicados…, y un largo etcétera. Lo mejor de la película es que te sientes identificado una y otra vez. Miras a tus compañeros y ves que siempre hay alguien que encaja en el papel a la perfección.

Volviendo de nuevo al nudo de la película, ésta vuelve a tratar sobre los problemas que hay dentro de la clase. Aunque pese que va trascurriendo la historia, ésta se va haciendo cada vez más lenta y en algún momento te puede aburrir. Pero eso no significa que no dejes de estar atento, más que nada porque (como he dicho) te sientes bastante identificado. Bastante o mucho, depende de cómo seas.

El final de la película deja mucho que desear. Es algo puñetero que termine de esa forma cuando te has tragado más de una hora de película esperando qué sucederá con los alumnos. Es algo rebuscado, algo que debes pararte a pensar una y otra vez para poder entenderlo. Pero sí, en el fondo lo han clavado. Un curso se termina con las clases vacías, con los alumnos fuera del colegio y con un suspiro de victoria de los profesores. Algunos terminan sin pelo, hay que decirlo.

Mi nota sobre la película estaría sobre el siete, y se la recomiendo a cualquier alumno. Más que nada para que vea qué hacen y para que al menos se avergüencen un poco. Y sí, los alumnos no tienen remedio.

29/10/09

Hormigas atómicas

Hola. Bienvenidos a la inauguración del curso de semanal en gestión del quillo, el friki, el narcotizante, el ladrillo, el vago, el esparadrapo neuronal... Bueno, no sé, añadir quién os apetezca. Amigos y amigas, quiero deciros que os necesitamos a todos. De verdad, de verdad de la buena. Mirad, científicamente, la cantidad de energía que desperdiciáis (escupiendo, atropellando con el coche, coleccionando migas de magdalenas macrobióticas, compitiendo con una nube de polvo...) es descomunal, desorbitante, desmesurada. No nos lo podemos permitir como país. ¿Por qué no la gestionamos? ¿Por qué no la hacemos reaccionar?

Pienso en crear Centrales Nucleares para reunir a todas las neuronas desaprovechadas de Cataluña. Transformar la energía. Convertir los insectos sociales en seres atómicos. Recordemos nuestra queridísima amiga: ¿la hormiga atómica? ¡Qué pequeño gran ejemplo las hormigas! Más de cien millones de años moviéndose por la tierra. Han colonizado todos los pedazos del planeta. Siempre haciendo lo mismo, de la misma manera... ¡Qué poderosas que son! ¡Energía de eternidad! ¿Quién más puede decir eso? Insuperable. ¿No crees?

Bien, bien, amigo, veo por tu cara que te gustaría ser hormiga. ¡Y a mí! Vamos bien, hermano. Vamos a darnos la patita. Imagina que fuéramos un país de hormigas súper vitaminadas y mineralizadas. Todas trabajando por un súper-mega-híper hormiguero. La Sagrada Familia  del hormigueo. ¡Uf! ¡Qué emocionante Picasso! Una obra de arte de la madre naturaleza, una...."¿Así sería Cataluña independiente?" Pregunta el amigo quinqui. Pues, sinceramente, compañero, no lo sé. "¿Y cómo sería?" Buena repregunta. ¿Qué debemos responder cuando vamos por las calles, tabernas, latas de sardinas y cajas de cerillas?

Ahora que empieza la fiebre de los referendos por la independencia... ¿quién tiene el termómetro de Cataluña? ¿Qué conoce Cataluña? ¿Qué está pasando en nuestros pueblos y ciudades? ¿Quién sabe lo que le conviene a los catalanes? ¿Cuál es el guión de la Cataluña independiente? Le debo explicar al friki, la madrina asustada, o al búho descabellado. Como si fuera una receta, un ansiolítico o un prozac. ¿Cuál es el proyecto políticos, social, económico, cultural de la futura Cataluña independiente? ¿Por qué sectores económicos apostaremos? ¿Cuál será la organización de la administración? ¿Qué haremos con los parados? ¿Y con los jubilados? ¿Tendrán los mismos derechos las lechugas y las escarolas? Bueno, pues cosas de éstas. ¡Ah! ¿Y hacia dónde mirará Cataluña? ¿Hacia Beirut? ¿Hacia Almendralejo? ¿Hacia Moscú? ¿Hacia Nueva York? ¿Sufriremos estrabismo? ¿Miopía? ¿Nos harán falta gafas? ¿Iremos a tientas?

Y si sin guión no veremos nada, sin director tampoco. Guión y director se necesitan y se tienen que pegar como imán y magnetita. No es necesario que se quieran. El amor es efímero, un pasatiempo y no da de comer, lo que dura son los matrimonios de conveniencia. Guaita, la monarquía. No queremos amor, queremos fidelidad, lealtad, seriedad, orden. ¿Por lo tanto quién es el director, o directores, de la Cataluña independiente? ¿Quién marcará el camino? El líder. Como escribió Pere Quart cuando murió Carles Riba: "¿Si tú no están, quién nos juzgará…?" Precioso. “¿Quién nos dirá los límites, que nos guiarán, quién será nuestro maestro, padre....? ¿Quién? ¿Quiénes reflejarán en su rostro, sus gestos, sus palabras, la fisonomía espiritual del país? ¿Quién? ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Quiquiriquic? ¿Cocorococ? ¿Quequerequec?

Mientras esperamos que el gallo, o gallos, nos despierten a una nueva alba, también esperamos que no estemos cerca de una nueva derrota o de una ridícula talla XXXL. Hay una prueba del algodón. ¿Tenemos aprendida la lección? Sí, la lección universal, eterna, aquella que dice que la vida se vive hacia delante, pero sólo se comprende hacia atrás. ¿Lo sabemos? Sólo si (re)conocemos y aceptamos nuestro pasado caminaremos hacia un futuro libre. Hay que salir del armario. El 1930-palpando ya el advenimiento de un momento histórico (República) con final trágico (Guerra Civil) que nos lleva hasta nuestros días- Francesc Pujols escribe: "Reconstruir nuestra querida Cataluña, ya tan maravillosamente despierta, depende de todos nosotros". De todos. De todas las hormigas. Hay que gestionar la energía para pasar de la cerilla a la Central Nuclear. Es necesaria la pedagogía de la ilusión real. Si es así seremos hormigas atómicas: tú, yo y mi amigo quillo.

22/10/09

Historias para no dormir

Estaba cansado, como casi siempre. No tenía nada mejor que hacer, así que decidí sentarme en mi preciosa butaca de color rojo vivo y perder el tiempo. Esos momentos me tranquilizaban mucho, me olvidaba de todos mis problemas. De hecho, me olvidaba de todo. Una suave brisa rozaba mi cara. Tenía la ventana abierta y ya empezaba a hacer bastante fresquillo, así que la cerré. Volví con paso ligero a mi butaca. ¡Oh! Era el paraíso, un súmmum de felicidad.

Pasaron unos veinte minutos desde que mi cuerpo reposaba. Un silencio eterno reinaba en la sala y yo empezaba a extrañarme. Tanto silencio no era normal, y menos en mi casa donde mis padres siempre hacían barullo, hasta de noche. Me levanto y voy a la cocina. Me preparo un vaso de leche bien caliente con algo de cacao. Vuelvo al salón donde se ubica dicha butaca, me siento, me quedo dormido. Tengo unos sueños preciosos. Sueño que encuentro el amor de mi vida, alguien que despierta todos mis sentidos. Parece un descampado, pero un descampado muy bonito, lleno de flores, lo típico en escenas de romanticismo, lo típico en gente tiquismiquis. Y yo me distinguía de ello.

Todo empieza a nublarse. Ese ser tan precioso desaparece. Se va corriendo mientras hace un gesto de despedida con la mano. Empiezo a preocuparme. Todo era demasiado bonito. Ahora todo es demasiado horrendo, inhóspito. Alguien me está soplando en la nuca. Me llega un aire muy gélido. Me asusto, me doy media vuelta y veo otra mujer, ésta vez, no tan preciosa como la otra.

Me despierto dando un salto. Creía que todo era un sueño, pero estaba completamente equivocado. O al menos eso pensaba, vaya. Esa mujer, con un vestido largo de color blanco, estaba en frente, mirándome fijamente, como si quisiera algo de mí. Yo no sabía nada, así que me limité a quedarme quieto y a resistir el pánico que mi cuerpo sufría. La mujer abrió la boca. Lo hizo para hablar, para dirigirse hacia mí. “Debes acompañarme, Dios ha decidido que ésta es tu hora”. Me quedé con cara de besugo. Para empezar, yo no creía en Dios, porqué yo no creo nada de lo que no veo. Y luego, lo que me sucedía era algo irreal, así que me pellizqué. Pero nada, oye, que estaba metido en otra dimensión, o debía ir inmediatamente al psiquiatra.

La chica no dice nada más. Repite la misma frase. Que vaya con ella. ¡Qué cabezota! ¡No pienso ir con desconocidos! Cambia de frase. Ahora me dice que tengo una hora de vida. Estoy harto de ésta farsa. Me levanto y voy corriendo hacia la ventana. Está cerrada. Cojo otra opción; la puerta. También está cerrada. No puedo salir de casa, esa mujer lo ha planeado todo. Eso es, ¿no? Ya no sabía nada, no sabía ni siquiera dónde se ubicaba mi habitación, estaba desconcertado, sólo quería huir. Pero la mujer se cruzaba una y otra vez en mi paso. Era el doble de rápida que yo, y era el doble de inteligente que yo. O yo era tonto o ella muy lista.

Con la tontería no me di cuenta que ya estaba a punto de terminar esa hora como “ultimátum”. Había corrido más de cuarenta y cinco minutos buscando una salida en mi propia casa que no encontré. Y encima, mis padres no estaban en ella. Me sentía solo, abandonado. Parecía que iba a desaparecer del mundo, que mi no muy larga estancia había terminado. Me horrorizaba la idea, yo no quería irme, yo quería volver a ese descampado lleno de flores, con esa chica tan preciosa a mi lado, contándonos historias preciosas. Quiero ser un tiquismiquis, no quiero morir. La mujer se vuelve a cruzar conmigo. Ahora ya no hay salida, no puedo escapar. Se acerca y pronuncia unas palabras, medio susurrando: “Vamos, enamorado, la hora ya está cumplida”.

23/9/09

La Revista

El otro día en clase de Catalán sucedió algo que no sé si arrepentirme o aceptarlo tal y como es, y adelante. Pero pese a todo, creo que es una buena noticia y algo que puede ser más positivo que negativo en estos momentos.

La profesora coge una hoja con mi nombre. En ella hay una redacción que hice hace unos días, sobre mi futuro, qué quería ser. Está claro que periodismo quiero que sea mi camino, y a la profesora eso le gustó bastante. Me dijo que le gustaba cómo me explicaba, que le gustaba que tuviera las cosas tan claras y que todo estaba muy bien estructurado.

Yo me limité a asentir con la cabeza hasta que ella me dijo que quería que fuese a la reunión. ''¿Qué reunión?'', pensé yo. ''A la reunión de la revista del colegio, te espero el viernes a la hora del patio''. Me lo dijo mirándome fijamente a los ojos y no pude negar tal propuesta.

A partir del viernes, iré escribiendo en la revista, sobre algún tema que yo quiera o que me propongan. La verdad es que así tendré algo más de relación con los profesores y así también verán cómo puedo llegar a expresarme. Por fin me empiezan a suceder cosas buenas. Ya era hora.

19/4/09

Passió per un club

Després de donar voltes al meu cap i pensar per què escriuré això, ja ho tinc clar. No tenia pensat que fer, i potser em mancaven idees. La qüestió es que ja les tinc totes, al menys les suficients per poder estructurar un text i donar-li forma i bellesa, bellesa que molts no saben veure. ¿Per què escric? Ho faig per què és el que més m’agrada, el que em fa mostrar els meus pensaments, les meves idees. Les lletres són el meu camí a seguir, són històries que et porten a llocs diferents o, simplement, la realitat. Cada una de les paraules té vida pròpia, es un món realment fascinant. Però no vull entrebancar-me a un lloc on només hi dono voltes, sinó vull arribar al punt exacte del escrit. Així que donaré a conèixer una (per no dir la més) de les meves aficions: El futbol. Però exactament el futbol no, més aviat: la passió per un club.

Quelcom a un ésser pot meravellar-lo, port excitar-lo o deixar-lo palplantat. A mi les tres coses em succeeixen amb un club, una institució anomenada Futbol Club Barcelona. Aquest és el meu club. Un club que porto al cor de ben petit, un club que s’ha implantat a la meva sang, on es pot veure des de l’exterior la vena blava i des de l’interior la sang vermella: El color blaugrana.

Sí, sóc “culer” des de ben petit i no m’he n’avergonyeixo. Un club que va ser creat l’any 1899 per el senyor Joan Gamper. Un club que porta desenes i desenes de campionats a les seves vitrines i desenes i desenes de jugadors que han passat per ell. Un club que, almenys en els meus temps, ha sigut i és d’allò més increïble.

Cada dia de la setmana estic informant-me ens els diaris, en les pàgines webs, informant-me sobre les anècdotes del partit anterior jugat i sobre els escrits per el següent partit. He de afegir, que jo també em faig les meves pròpies cròniques ja que com he dit m’agrada escriure i més encara d’aquest club que porto al meu cor. Els caps de setmana, la hora de la veritat. Segueixo llegint els diaris i mirant a les webs o a la televisió a totes hores per saber la última hora del equip.

Ja és la hora del partit, em preparo perquè començarà un nou espectacle. Si el fan per la televisió el miro sense pensar-ho i si ho fan a través de la televisió però s’ha de pagar, jo no estic disposat a fer-ho i vaig al bar del costat de casa meva o simplement ho escolto per la ràdio.

Quan es tracta dels pre-partits i dels partits, sóc realment un sac de nervis. Començo a formular-me preguntes sobre com serà, com jugarà el equip contrari o al propi i m’imagino el pitjor. Sóc pessimista en aquest sentit però ja em va bé perquè si arriben a guanyar, la satisfacció es d’allò més gran.

M’he emocionat més d’un cop, i encara m’he emocionat més quan han arribat a un partit important on estava en joc tot. Hi ha hagut èpoques glorioses i èpoques no tan glorioses, però jo mai he deixat d’estimar-ho. M’agrada el futbol, practico el futbol, potser una de les coses que també m’uneixen.
I no puc dir més perquè els meus sentiments arriben més enllà del que pugui ser escrit, un sentiments que a mi em fan sentir-me bé, feliç. Em sento orgullós d’haver nascut i d’haver conegut un esport i un club de tal característiques perquè, repeteixo, em fa ser feliç quan potser no ho estic tant.

Paro d’escriure encara que sigui el que més m’agradi. Paro de crear, però no per un definitiu, sinó per un temps anònim perquè alguna cosa, ves a saber què, m’impulsa a escriure. Comença a ser la meva vida, comença a ser el recorregut que penso seguir...la meva vida són les lletres, la meva vida és el Barça.

Guillem Pérez Villanueva
 
 
Copyright © Güilliblog
2009 Design by Guillem Pérez