Una característica muy común en todas las madres. Cuando vas al colegio, y por mala suerte coges gripe u otra enfermedad, lo normal es no ir al colegio y estar unos cuantos días en tu casa reposando. Cuando ya te has curado y falta un día para volver a los estudios, tu madre te pregunta más de veinte veces al día: ¿Has preguntado ya los deberes? Y tu le respondes las veinte: No, pero ahora lo haré.
Tu madre se pasa el día enganchada a tu culo pidiéndote casi de rodillas que preguntes si han puesto deberes, si hay examen, si han dado alguna cosa que tu no tienes...etc. A eso le llamo yo una de las muchas características maternales. Pues claro, llega un momento que te cansas, porque tu ya ibas con la mentalidad de preguntarle a alguien de tu clase (si es el típico empollón mejor. NO preguntes jamás a ningún cani, es suicidio), y tu madre te interrumpe y se adelanta.
Lo peor llega cuando tú, con la cabeza ya echando humo, le preguntas a alguien, y ese alguien te responde con un "Nada". Ahora es cuando te entran ganas de asesinar, de cometer un atentado en casa de ese alguien, de arrancarle la cabeza con un mordisco, de violar a sus padres...y tu madre llega detrás y te dice: ¿Cómo qué nada? Algo debes tener, ¿no? ¿eh? ¿eh? Porque claro, es imposible que no te hayan puesto nada.
SÍ es posible, a ver, hay ocasiones que los profesores se pasan las clases por el culo. Por lo menos algunos de mi colegio. Luego también hay la opción de que te digan: Buf, hay muchos, tantos que ni me acuerdo. Aquí te entran ganas de irte a dormir y no despertar. Y cuando se lo dices a tu madre dice: ¿Qué? Pues pregúntalo a alguien responsable, que se apunte todo, que sea muy estudioso, venga, hazlo, estás tardando. Claro, aquí tu ya estás hasta los mismísimos, porque sabrás que preguntes a quién se lo preguntes, te dirá exactamente lo mismo.
Y la última opción que se te puede presentar, es cuando tú, otra vez con la cabeza echando humo, vas y le preguntas, y te responden: No sé, no me los apunto. Matar, matar, matar, matar. Se lo dices a tu madre, y te responde: ¿Y qué? ¿No tienes más amigos? ¿Todos son tontos, o qué? Y claro, esto ya no lo permites, te vas a tu habitación, cierras la puerta con candado, y te sientas abajo de tu escritorio con la mirada perdida, pidiendo a algún ser supremo que provoque un terremoto y que todo el mundo se muera. Fíjate, lo que llegan ha hacer las madres que se preocupan por sus hijos, eh.
Tu madre se pasa el día enganchada a tu culo pidiéndote casi de rodillas que preguntes si han puesto deberes, si hay examen, si han dado alguna cosa que tu no tienes...etc. A eso le llamo yo una de las muchas características maternales. Pues claro, llega un momento que te cansas, porque tu ya ibas con la mentalidad de preguntarle a alguien de tu clase (si es el típico empollón mejor. NO preguntes jamás a ningún cani, es suicidio), y tu madre te interrumpe y se adelanta.
Lo peor llega cuando tú, con la cabeza ya echando humo, le preguntas a alguien, y ese alguien te responde con un "Nada". Ahora es cuando te entran ganas de asesinar, de cometer un atentado en casa de ese alguien, de arrancarle la cabeza con un mordisco, de violar a sus padres...y tu madre llega detrás y te dice: ¿Cómo qué nada? Algo debes tener, ¿no? ¿eh? ¿eh? Porque claro, es imposible que no te hayan puesto nada.
SÍ es posible, a ver, hay ocasiones que los profesores se pasan las clases por el culo. Por lo menos algunos de mi colegio. Luego también hay la opción de que te digan: Buf, hay muchos, tantos que ni me acuerdo. Aquí te entran ganas de irte a dormir y no despertar. Y cuando se lo dices a tu madre dice: ¿Qué? Pues pregúntalo a alguien responsable, que se apunte todo, que sea muy estudioso, venga, hazlo, estás tardando. Claro, aquí tu ya estás hasta los mismísimos, porque sabrás que preguntes a quién se lo preguntes, te dirá exactamente lo mismo.
Y la última opción que se te puede presentar, es cuando tú, otra vez con la cabeza echando humo, vas y le preguntas, y te responden: No sé, no me los apunto. Matar, matar, matar, matar. Se lo dices a tu madre, y te responde: ¿Y qué? ¿No tienes más amigos? ¿Todos son tontos, o qué? Y claro, esto ya no lo permites, te vas a tu habitación, cierras la puerta con candado, y te sientas abajo de tu escritorio con la mirada perdida, pidiendo a algún ser supremo que provoque un terremoto y que todo el mundo se muera. Fíjate, lo que llegan ha hacer las madres que se preocupan por sus hijos, eh.

3 Comentarios:
Ya, pues entonces mi madre no es nada maternal
Cosas de madres, ya sabes... Igual que cuando dicen: "No vayas por ahi, que te caes", y si la desobeces, vas y te pegas el hostión de tu vida.
Por desgracia todas las madres son iguales.
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