Primero, se tenía que poner uno detrás del otro tocando las espaldas y cogiendole los brazos, alzarlo hacia arriba (sí, es algo complicado de imaginar). Luego se hacia la carretilla, un ejercicio bastante típico. El siguiente era saltar como una rana. Sí, rídiculo. Luego abdominales.
Ya estaba hasta los cojones, pero aún quedaba más. El siguiente ejercicio se trataba de tocarle las rodillas al otro, y que él no te las toque a ti. Luego saltar e ir tocando el palo de arriba de una porteria, y luego hacer flexiones en ese palo. Después llevar a caballito que se suele decir. Quería matar, y más aún cuando luego tenía que hacer unos saltos estúpidos con mi pareja, unos empujones, abdominales y flexiones otra vez.
El último ejercicio era ir corriendo de lado de cono a cono. Una auténtica pollada con perdón de mi querido profesor. Así que, lo mejor que se puede hacer, es quedarse a casa, aunque yo no lo haré.

2 Comentarios:
Oye, pues es divertido.
La última prueba es hacer el pino con las orejas mientras te haces una paja y haces poppin.
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