El otro día viernes 17 de abril fuimos por tercer año consecutivo a unas instalaciones deportivas cerca de Gran Vía, con unos campos de fútbol de hierba artificial, campos de básquet y un pabellón donde se lo montaron para hacer voley y bádminton. He de añadir, que estas jornadas han sido de las peores en los últimos años. Mal organizado, sin saber como y cuando se jugarían los partidos y sin saber contra quién se jugarían las finales.
A las 7:45 h. debíamos estar en la boca del metro de Poble Sec. Allí llegue yo, con mis pantalones cortos de la Selección Catalana, mis bambas Nike verdes molonas y mi camiseta del colegio debajo de una sudadera. Los profesores pasaron lista para saber si todos estábamos allí, y al ver que sí, nos dirigimos al metro. Teníamos unas cuantas paradas por delante, así que me lo tomé en calma hasta llegar en Zona Universitaria. Al salir del metro, caminamos hasta las instalaciones. Según un profesor que es realmente genial, estábamos en el final del mundo. Allí su teoría.
Al llegar, todos nos sentamos al lado de un campo de básquet para almorzar y reponer fuerzas. Ya eran las 9 h. y todos los partidos empezaron. Aunque no voy a hablar de ellos, porque cada uno es distinto, y al fin y al cabo, todo es un juego para divertirnos. Sólo puedo añadir, que marqué goles y que los dediqué a él, como lo he hecho siempre.
Los partidos acabaron, y fuimos a ver la final de fútbol en el pabellón. Ganó la clase de mi primo, ya me está bien, muy bien. Salimos y ya yendo al metro y luego saliendo (yo en la parada Paral·lel), nos fuimos a nuestras casas. Yo tenía en la mentalidad, jugar el partido con mi equipo a la tarde. Un partido más, más fatiga aún. Pero no, se canceló por razones que realmente odio, pero que se le va a hacer, yo no puedo cambiar nada, así que me quedé en mi casa y descansé.
Puede que pensarais que hablaría sobre cada uno de los partidos, pero repito, es un juego el cual me divierto mucho, y esos partidos fueron de 12 minutos en total, demasiado poco para mi y demasiado poco para contar algo de ello.
A las 7:45 h. debíamos estar en la boca del metro de Poble Sec. Allí llegue yo, con mis pantalones cortos de la Selección Catalana, mis bambas Nike verdes molonas y mi camiseta del colegio debajo de una sudadera. Los profesores pasaron lista para saber si todos estábamos allí, y al ver que sí, nos dirigimos al metro. Teníamos unas cuantas paradas por delante, así que me lo tomé en calma hasta llegar en Zona Universitaria. Al salir del metro, caminamos hasta las instalaciones. Según un profesor que es realmente genial, estábamos en el final del mundo. Allí su teoría.
Al llegar, todos nos sentamos al lado de un campo de básquet para almorzar y reponer fuerzas. Ya eran las 9 h. y todos los partidos empezaron. Aunque no voy a hablar de ellos, porque cada uno es distinto, y al fin y al cabo, todo es un juego para divertirnos. Sólo puedo añadir, que marqué goles y que los dediqué a él, como lo he hecho siempre.
Los partidos acabaron, y fuimos a ver la final de fútbol en el pabellón. Ganó la clase de mi primo, ya me está bien, muy bien. Salimos y ya yendo al metro y luego saliendo (yo en la parada Paral·lel), nos fuimos a nuestras casas. Yo tenía en la mentalidad, jugar el partido con mi equipo a la tarde. Un partido más, más fatiga aún. Pero no, se canceló por razones que realmente odio, pero que se le va a hacer, yo no puedo cambiar nada, así que me quedé en mi casa y descansé.
Puede que pensarais que hablaría sobre cada uno de los partidos, pero repito, es un juego el cual me divierto mucho, y esos partidos fueron de 12 minutos en total, demasiado poco para mi y demasiado poco para contar algo de ello.

1 Comentarios:
La final fue lo mejor. Estoy afonica y todo xD.
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