Mira las cosas que se han llegado a inventar, que nos pensamos que soplando una pestaña pasará algo que deseemos. Y yo creí, y yo soplé. Tenía que jugar un partido con la selección de Cataluña esa misma tarde contra Andorra, un partido muy importante para pasar a la final.
Mi deseo fue, que no me lesionará, que tuviera un partido bueno. ¿Y qué pasó? Pasó lo contrario de lo pedido. Ya he dicho que soy muy gafe, pues mira, más aún. Comenzó el partido, y marqué dos goles. Por ahora se estaba cumpliendo, pero entonces sucedió algo doloroso. Un tío del otro equipo, salto al mismo tiempo que yo para atrapar la pelota, y me dio con la planta del pie en la rodilla. Me disloco la rodilla. Sí, aún me duele de pensarlo, y es una lesión que tengo aún que ir vigilando.
Así que ya sabéis, si queréis soplar una pestaña para pedir un deseo, pedir lo contrario, así alomejor se os cumple y todo. Yo lo probaré, pero...vosotros primero, amigos míos.

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