Soy un adolescente que ama a su casa, y que por nada del mundo la cambiaría. Y con eso lo digo todo. Amo el trayecto del colegio a mi casa. Esos minutos que estoy hablando con mis amigos, observando mi alrededor y viendo como las cosas cambian poco a poco. Caminando lentamente y contando todo lo ocurrido en el día.
Al salir de las clases, suelo estar en el patio, esperando con un amigo a otro amigo que va a otra clase. Siempre mi clase sale antes que la suya y no sé el por qué. Al llegar mi amigo, hacemos lo típico que hace todo el mundo, hablar, comentar...
Suelo llegar a casa en quince-veinte minutos, y siempre acompañado hasta el último momento. Puedo decir que mis amigos son cien por cien fiables, y si me hicieran daño alguna vez sería por algún apuro. Lo sé, los conozco. Pero bueno, ahora solo falta que me hagan la apuñalada por detrás...
Al salir de las clases, suelo estar en el patio, esperando con un amigo a otro amigo que va a otra clase. Siempre mi clase sale antes que la suya y no sé el por qué. Al llegar mi amigo, hacemos lo típico que hace todo el mundo, hablar, comentar...
Suelo llegar a casa en quince-veinte minutos, y siempre acompañado hasta el último momento. Puedo decir que mis amigos son cien por cien fiables, y si me hicieran daño alguna vez sería por algún apuro. Lo sé, los conozco. Pero bueno, ahora solo falta que me hagan la apuñalada por detrás...

4 Comentarios:
Si, aveces te encuentras a gente abandonada, verdad? xD
@Irene: En algunas ocasiones ^^
A partir de ahora no saldré sola a la calle.
Y si te pincho un testículo?
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