Al leer esto os podéis sacar vuestras propias conclusiones. El caso es que, yo en mi casa sólo tengo un ordenador, este. Pues claro, mis padres lo usan para sus necesidades y me hacen salir cada dos por tres, una típica putada que nos jode a todos. A mis padres se lo perdono, porque el 95% de veces, no están más de quince minutos. Pero es que el problema, es mi hermana pequeña de cuatro años. No sé como, pero descubrió los juegos en interné, y cada dos por tres, me está pidiendo que se los ponga. "Juegos para niñas", ahí el título que sólo escucharlo, me entran ganas de matar.
Lo peor del caso, es que hay muchos juegos, millones de juegos, y ella nunca se cansa. Una vez se tiró unas tres horas con el ordenador, pero menos mal que yo no estaba en casa, sino, no lo hubiera aguantado. Se ha vuelto una adicta, cada día me lo esta pidiendo, y si yo le niego, la hemos liado parda. Le coge la típica rabieta de niña de cuatro años, y hasta que no le pones los jueguecitos, no sé va a callar. También, como siempre sucede, las culpas son mías. Pero bueno, lo que me dice mi madre sobre mi hermana, me entra y me sale por la otra oreja. Yo le pongo el juego, me aguanto, y me voy (aunque me quejo).
Ya os podéis imaginar de que tratan los juegos. Sí, de vestir a niñas, de maquillar, de la Barbie, y más. Pero un día, me sorprendió. Mi hermana estaba mala, y yo volvía del colegio. Como era de esperar, estaría en el ordenador, porque cuando uno está malo, no hay nada más que hacer. Entro a mi habitación, y me la encuentro con un juego de tiros. Ella todo feliz me dice "Tete, quiero que me compres una pistola", dios, la que me iba a cargar. Le saqué rápidamente el juego, y le puse uno mejor para su edad. Es que mi hermana sabe hacer ir el ratón, y tal...
Es un descanso cuando se olvida de pedirme el ordenador, porque o bien, está jugando a profesores con mi madre, o está con un globo con forma deglande corazón. Intentare ahorrar para comprarle un ordenador, barato, que tenga algún jueguecito-guachi. Amén.
Lo peor del caso, es que hay muchos juegos, millones de juegos, y ella nunca se cansa. Una vez se tiró unas tres horas con el ordenador, pero menos mal que yo no estaba en casa, sino, no lo hubiera aguantado. Se ha vuelto una adicta, cada día me lo esta pidiendo, y si yo le niego, la hemos liado parda. Le coge la típica rabieta de niña de cuatro años, y hasta que no le pones los jueguecitos, no sé va a callar. También, como siempre sucede, las culpas son mías. Pero bueno, lo que me dice mi madre sobre mi hermana, me entra y me sale por la otra oreja. Yo le pongo el juego, me aguanto, y me voy (aunque me quejo).
Ya os podéis imaginar de que tratan los juegos. Sí, de vestir a niñas, de maquillar, de la Barbie, y más. Pero un día, me sorprendió. Mi hermana estaba mala, y yo volvía del colegio. Como era de esperar, estaría en el ordenador, porque cuando uno está malo, no hay nada más que hacer. Entro a mi habitación, y me la encuentro con un juego de tiros. Ella todo feliz me dice "Tete, quiero que me compres una pistola", dios, la que me iba a cargar. Le saqué rápidamente el juego, y le puse uno mejor para su edad. Es que mi hermana sabe hacer ir el ratón, y tal...
Es un descanso cuando se olvida de pedirme el ordenador, porque o bien, está jugando a profesores con mi madre, o está con un globo con forma de

3 Comentarios:
Todos odiamos que nuestros hermanos pequeños nos pidan el ordenador para jugar a sus juegos de crios. El mio tiene tres, para cuatro este año, y no para de jugar a la baca conie.
Yo también quiero una pistola!
Mar tiene razón...Manuel con tres años maneja el portátl mejor que yo...cabrón...
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