Hermanos, hijos, padres, madres, heterosexuales, homosexuales, hermafroditas, zoofílicos, y de más. Por fin he encontrado la solución para mis problemas. Una colonia. Si, si, una estúpida y con una estética que deja mucho que desear, colonia. Con un olor, que atrae a cualquier chica, un olor a polla inexplicable. Todo empezó hace unos meses. Me fui por ahí de compras con mi madre (obligado, como era de esperar) y se planta delante una perfumería. Bien, desde aquí todo guay. Pues eso, entra, y yo la sigo. Me dice que si quiero comprarme una colonia, que lo haga ahora porque después no me piensa comprar ni una. Le hago caso y voy a buscar una. La verdad es que la mayoría eran un asco, y yo no es que tuviera, tampoco, muchas ganas de buscar una, pero el cielo se abrió, y enfocó a un recipiente transparente y algo anaranjado, ¿sería la colonia perfecta para mí?
No tuve duda alguna. La cogí y la compré. Bueno, me la compro mi madre ya que yo voy escaso de dinero. Aun sin haber probado el olor de esa cosa llamada "Adidas, deep Energy, eau de toilette", llegué a casa y me tiré en el sofá. Pasó un rato, y de repente salió mi hermana de el lavabo con una colonia en la mano. MI colonia. Me levanté de un salto y cuando estaba a punto de comérmela quitársela, me lanzó un "splash" de ese líquido. Luego de pasar un minuto, mi hermana colgada en el techo con pegamento, y yo en el sofá pensativo, llega mi madre y dice: "¡Oh! Que bien huele". En ese momento, me dí cuenta de lo que tenia en mis manos. La colonia con el mayor poder que haya existido.

2 Comentarios:
Dices "violarme" como si tú no te dejaras... pillín.
mmmm.... l'olor de la colonia arriba fins aqui e xD
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