A todos nosotros alguna vez nos habrá sucedido. Cuando vienen tus progenitores y te informan sobre un acontecimiento que sucederá dentro de tres o cuatro días -sí, no sé por qué pero el período de espera siempre son esos días-, ¿casualidades? Al principio lo ignoras, pero luego te das cuenta que la fiesta es en el día más inoportuno, donde habías quedado o simplemente, donde querías pasarte el día tocándote los huevos. Pero no podrá ser: las manos, a los bolsillos.
Con una sonrisa de oreja a oreja -o no- tus progenitores se van y te dejan allí pensando. ¿Qué hago? ¿Ahora debo buscar ropa para ponerme ese día? Síntomas típicos de los adolescentes con un ragno superior a +5 de pereza. Pero dejas de preocuparte, al fin y al cabo. Te dices a ti mismo "ya me preocuparé de ello el día antes", y ¡coño si te preocupas! Llegan las prisas y tus padres empiezan a picar una y otra vez contra tu tarro. Qué dolor, que stress.
Consigues ponerte guapo/a. Haces unos pasos hacia el espejo y te miras una y otra vez. Crees que ya estás listo/a, y procedes a marcharte. Con cara de asco -porque es la cara que se pone a fiestas aburridas e inoportunas como ya he dicho...A no ser que hagas risa forzada- llegas a tal "banquete" con más de tres mil personas. Porque sí, vas y eso parece un concierto de la multitud. No conoces ni al tipo que está a tu lado, y eso que se supone que es familia tuya. Pues aún así, él te saluda efusivamente y te dice cómo estás. "Bien" contestas e intentas desaparecer de su vista.
Pero lo peor de todo, es la hora del conocido "pica pica". ¿"Pica pica"? Sí, hombre ¡picar la comida! Responde tu tía con una sonrisa en la cara. ¿Qué haces? Te la quedas mirando con rostro serio y procedes a "picar" alguna patata, ganchito que esté lo más cerca posible. Vas dando vueltas por esa larga mesa rectangular -la más vista- y vas "picando" continuamente.
Partiendo de la comida-merienda-cena (alguna de esas opciones), las horas pasan y ves que la fiesta está llegando a su fin. ¡Pero no! Siempre te dicen "ahora, ahora nos vamos", y empiezan hablar con el de al lado -sigues sin saber quién es- durante un buen rato. Quien dice un buen rato dice una hora o más. Aprovechas para "picar" de nuevo algo más que haya quedado e investigar un poco a la gente. Sí, porque como hay tres mil, pues claro, uno es mejor enterarse.
Dejan de hablar, te llaman y os vais. La fiesta ha terminado y te das cuenta que quizás no era tan mala como creías. Al final, te lo has pasado bien, ha sido divertido ver tanta gente. Pero...No deja de ser inoportuna cuando en tu casa se plantan dos amigos tuyos los cuales habías quedado con ellos y no te acordaste de decírselo.
Con una sonrisa de oreja a oreja -o no- tus progenitores se van y te dejan allí pensando. ¿Qué hago? ¿Ahora debo buscar ropa para ponerme ese día? Síntomas típicos de los adolescentes con un ragno superior a +5 de pereza. Pero dejas de preocuparte, al fin y al cabo. Te dices a ti mismo "ya me preocuparé de ello el día antes", y ¡coño si te preocupas! Llegan las prisas y tus padres empiezan a picar una y otra vez contra tu tarro. Qué dolor, que stress.
Consigues ponerte guapo/a. Haces unos pasos hacia el espejo y te miras una y otra vez. Crees que ya estás listo/a, y procedes a marcharte. Con cara de asco -porque es la cara que se pone a fiestas aburridas e inoportunas como ya he dicho...A no ser que hagas risa forzada- llegas a tal "banquete" con más de tres mil personas. Porque sí, vas y eso parece un concierto de la multitud. No conoces ni al tipo que está a tu lado, y eso que se supone que es familia tuya. Pues aún así, él te saluda efusivamente y te dice cómo estás. "Bien" contestas e intentas desaparecer de su vista.
Pero lo peor de todo, es la hora del conocido "pica pica". ¿"Pica pica"? Sí, hombre ¡picar la comida! Responde tu tía con una sonrisa en la cara. ¿Qué haces? Te la quedas mirando con rostro serio y procedes a "picar" alguna patata, ganchito que esté lo más cerca posible. Vas dando vueltas por esa larga mesa rectangular -la más vista- y vas "picando" continuamente.
Partiendo de la comida-merienda-cena (alguna de esas opciones), las horas pasan y ves que la fiesta está llegando a su fin. ¡Pero no! Siempre te dicen "ahora, ahora nos vamos", y empiezan hablar con el de al lado -sigues sin saber quién es- durante un buen rato. Quien dice un buen rato dice una hora o más. Aprovechas para "picar" de nuevo algo más que haya quedado e investigar un poco a la gente. Sí, porque como hay tres mil, pues claro, uno es mejor enterarse.
Dejan de hablar, te llaman y os vais. La fiesta ha terminado y te das cuenta que quizás no era tan mala como creías. Al final, te lo has pasado bien, ha sido divertido ver tanta gente. Pero...No deja de ser inoportuna cuando en tu casa se plantan dos amigos tuyos los cuales habías quedado con ellos y no te acordaste de decírselo.

1 Comentarios:
jajaja
yo sk kasi no tengo familia y la k tngo, no estan ni en catalunya ni en espanya..xd
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