Ayer, antes de ir a dormir, me puse los cascos para escuchar música, y me quedé dormido. Cuándo desperté, estaba escuchando música, y no sabía donde. Creía que me había vuelto loco, y que ahora alguien me hablaba en mí cabeza. Alomejor era Dios, o no. No, no era Dios.
Era El Libertador

3 Comentarios:
ejem... jo de tu aniria al psicòleg....
Bueno, es algo parecido a Dios.
Una guerra de medios manipula la verdad...
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